GNU social/Quitter: La contrafensiva internauta a la monopolización corporativa de Internet.

GNU social/Quitter: La contrafensiva internauta a la monopolización corporativa de Internet.
Dibujo de Internet de Javier Sinay
Dibujo de Internet de Javier Sinay

Mientras el bloqueador de publicidad Adblock choca con la neutralización que Faceboock realizó sobre su software, (“Han tomado un camino oscuro”: AdblockPlus responde a la ofensiva de Facebook.) Google se convierte en el monopolio casi total de las búsquedas en Internet, cae el veterano Yahoo y toma cuerpo la impugnación de determinadas prácticas de Twuiter, el monopolio del microbloging que centralizó gran parte de las pulsiones políticas en la Red de Amplitud Mundial tras el destensionamiento de la Red Indymedia, comida por las contradicciones y el reflujo del movimiento antiguerra y antiglobalización, tras las maniobras recuperadoras de la sociedemocracia internacional.

GIGANTES QUE NO DUERMEN

La experiencia demuestra que es muy difícil luchar militantemente por la autonomía hacktivista, incluso por los espacios naturales propios en Internet, cuando se tiene enfrente a enormes corporaciones que tienen medios gigantescos y ponen servicios gratuitos de la calidad de Google, Youtube, Twuiter, WordPress.com o Faceboock.

Tales servicios ponen sin embargo ciertas servidumbres que terminan por ahogar la red misma, la acotan, como se ve en el caso de los rastreadores que siguen a los usuarios por todo la red y trazan sus periplos y navegaciones cotidianas, sus usos y costumbres, lo cosifican y traducen a producto, para venderlo a continuación a todo aquel que esté dispuesto a comprar el timeline de su perfil internauta.

Rastreación

… Nos reducen de ser internautas sociales a ser meros spamnautas en la corporatoesfera …

En el caso de los rastreadores hay que reconocer que su invasividad es realmente épica. Nos reducen de ser internautas sociales a ser meros spamnautas en la corporatoesfera. En esta web luché durante tres años por eliminarnos. Me encontraba con que para dar un servicio se me colocaban aquí o allí como champiñones, y era realmente agotador primero encontrarlos y luego neutralizarlos. Me ayudó Ghostery, el rastreador de rastreadores, pero es ciertamente admirable cómo el rastreador de Faceboock se reproducía una y otra vez a través de un software que introduje para dar el servicio RSS. Por no hablar de la salida de WordPress.com, que me trajo un año de trabajo puesto que en su invitación inicial hablaban de que no era una cárcel, pero pude comprobar que si es una casa en un edificio alto, en el que no hay escaleras para bajar pero si se permite, es cierto, coger una cuerda y descender sin que nadie te lo impida. Solo salir de allí me costó la mitad de los usuarios que había logrado convocar.

Otra caída importante del web ocurrió tras bloquear al boot de Google, reconozco que accidentalmente la primera vez, aunque más tarde lo volví a hacer conscientemente, cayeron las visitas procedentes del buscador en un 90%. Y así cayó el número de usuarios en un tercio. No descarto bloquearlo definitamente, pero no las tengo todas conmigo sobre la positividad de dar ese paso. Tampoco las tuve, permitase esta disgresión, cuando intente poner una servicio de blogs apuntando hacia una publicación abierta, descubriendo la complejidad de hacerlo hasta verme obligado a recular.

Entre servicios necesarios y servidumbres ilegitimas

Estamos pues entre la comodidad de lo fácil que es que te den servicios de alta calidad gratis a cambio de unas servidumbres semivisibles y a priori en cierto modo legítimas, y el abstruso y complejo trabajo de gestión de una infraestructura digital abierta a Internet con las mínimas servidumbres posibles, al alcance muy pocas personas colectivos, y de aún menos personas y colectivos cuando hablamos de infraestructuras digitales de calidad, por supuesto muy alejadas de la calidad y los servicios, sociales incluso que hay que reconocerles, que aportan los grandes servicios mercantiles de Internet, hoy sin alternativa superadora no mercantil.

… es muy difícil ser algo más que un naufrago a la deriva en la red global …

es muy difícil ser algo más que un naufrago a la deriva en la red global, tras tomar esa determinación de acometer el éxodo de la Red Social-Corporativa 2.0. En mi opinión Quiteer se encamina a lograrlo.

A la vez, en Internet por mucho que uno esté a la última se encuentra de pronto con procesos que se hacen figura de la noche a la mañana, habiendo crecido al impulso de una moda o ritmo raro de la RAM, (Red de Amplitud Mundial = Internet), de la noche a la mañana. Eso me pasó con tecnologías como Docker, la Realidad Virtual o el inquietante Web Components de Google, que podría mercantilizar el HTML hasta las raíces, en cambio con Quiteer me encuentro ante un evento de hallazgo, en parte reencuentro porque algo sabia, menos de lo que debiera porque nunca he participado en Twuiter tras constatar su plastificación de las relaciones comunicativas de base, y concluir que representa una subsunción del net-activismo. Hablo, pues de Quiteer como un hallazgo agradable, grato porque creo que tiene visos de poder retomar en parte el alto testigo de la red Indymedia tras su reflujo, en uno de sus puntos de flaqueo, el microbloging.

ONGI ETORRI GNU Social

El GNU social puede, efectivamente, ser una aportación neta al hacktivismo sincero, creativo y honesto. Tendrá, por supuesto, sus claroscuros, como todo en la vida y en la red, pero ahora lo siento como una calle amiga nueva en la Ciudad Universal que de algún modo es Internet. En ella la pugna por la atención, por poner el discurso propio, creo que es legitima, por eso considero que Rusia Today, aun siendo corporativa, es legitima porque no se postula como globomonopolista, y sus noticias no son meramente propaganda sino contrapropaganda que equilibra el dominio monopolizante de las grandes cadenas de nticias cuya visión del mundo tiene que tener también contrapuntos de comparación. Por eso introduje RT en el RSS de Irteen.net. Pero desde luego RT no busca ni puede lograr perfilar un relato hacktivista global propio, con su polifonía y contradicción peculiares, un relato hacktivista que, si finalmente surge, y es evidente que ello resulta necesario, puede también matizar muy positivamente la pugna entre esas corporaciones de noticias y discursos y las luchas políticas, muy serias, que se encuentran tras su competición.

En todo caso, aún siendo nuevo en el día del sexto cumpleaños de Quiteer, desde este humilde web del nódulo vasco de Internet, ongi etorri a Quiteer, a Loadaverage, al GNU Social, y al hacktivismo 2.0 (¿o 3.0?)-

INFO GEHIO:

Loadaverage.org

Twitter vs. Quitter

¿Qué es Quitter, por dios?

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