La propiedad privada inmobiliaria factor clave de reducción de la natalidad en la clase obrera no propietaria.

Viviendas ciudad zona residencial, paisaje urbano
Las economistas estadounidenses, Lisa Dettling, de la Reserva Federal de Estados Unidos, y Melissa Kearney, profesora de la Universidad de Maryland, han descubierto el huevo frito: El alza y baja de los precios de la vivienda afecta desigualmente en la natalidad de propietarios y no propietarios. Alzas del precio de la vivienda disuaden, cuando no impiden directamente ni ya la natalidad sino incluso la fecundidad, del conjunto de personas no propietarias, y de clase obrera, mientras que esa misma condición en los propietarios promueve la natalidad.
“Nuestros resultados sugieren que, en efecto , los aumentos a corto plazo en los precios de las casas llevan a una disminución de los nacimientos entre los no propietarios y un aumento neto de los propietarios. Las estimaciones implican que un aumento de $ 10.000 conduce a un aumento del 5 % en las tasas de fertilidad entre los propietarios y una disminución del 2,4 % entre los no propietarios.”.
La mezcla política entre propietarios y no propietarios podría llevar, en determinadas circunstancias, a que el ascenso de los precios inmobiliarios eleve la natalidad media general, como resulta ser el caso según Dettling y Kearney en los EEUU, siempre a condición de reducir la natalidad entre los no propietarios. Aquí la pregunta es si la formación de un gran equipamiento inmobiliario social en alquiler eleva la natalidad en igual medida la natalidad.
El estudio, cuyo acceso está valorado en 35 dólares en la revista Journal of Public Economics, claramente auspiciada por un lobby inmobiliario de presión, se titula “House prices and birth rates: The impact of the real estate market on the decision to have a baby Original Research Article“, aunque se puede leer al menos un resumen y el índice sin pagar esa cantidad. Conceptualmente, lo interesante del estudio consiste en mostrarnos la mentalidad propietaria y el impacto que tiene en la vida de la gente no propietaria la existencia de la propiedad privada. Hay qsin embargo matices; si la tenencia de una riqueza, tras pagarla en dinero, es la señal de propietaria, los hipotecados no son propietarios, sino semipropietarios, que en realidad están ahorrando valor en la vivienda, es decir, que la vivienda se transforma no en su función original, dar morada y residencia, en otra cosa,depósito de valor. Entonces, entre los semipropietarios, la sensación de estar acumulación provisión para el futuro da base de seguridad material para afrontar la natalidad. En contraposición, los no propietarios, normalmente quienes menos ingresos y más inseguros ingresos tienen, también normalmente, soportan mayor sensación de inseguridad. Por un lado, los bienes físicos son (relativamente) inmutables, de manera que esas sensaciones son meramente políticas, político-económicas, más bien, y tienen que ver con el desarrollo de la sociedad de propietarios en general, lo que conduce a la conclusión de que la caída de la natalidad en todas las formaciones sociales capitalistas más extremas, (EEUU, Europa, Japón, Australia, Canada, etc) es el efecto a largo plazo del desarrollo de la propiedad privada en las poblaciones.

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