“Gas ruso por rublos: la respuesta de los “países hostiles. ¿Qué sigue? ” Por Valentín Katasonov

“Gas ruso por rublos: la respuesta de los “países hostiles. ¿Qué sigue? ”  Por Valentín Katasonov

El señoreaje monetario de los UEllanos (que no únicamente del dolar) por medio del empleo de su moneda inflacionaria (hacia la periferia y semiperiferia en cada avalancha de papelitos de colores de “estímulo” que repartía poder de compra indebidamente a una horda de extractores oligarcas, burgueses y elementos insaciables de clases medias UEllanas no pocas veces autopresentados como “de izquierdas”) es un deporte que se acaba.

Hay ira y odio, que toma la forma de rusofobia y narcisismo racista-militarista, pero de nada sirve aferrarse a tiempos nostálgicos de impunidad y torres de soberbia bruselenses: las materias primas y el trabajo del proletariado internacional hay que pagarlo al precio de su valor sin ejercicios de imperialismo financiero y exigencias de indebidos privilegios monetarios en los procesos de compra de materias primas en el mercado internacional.

La creación, o mejor dicho, el sostenimiento de estas clases medias UEllanas que tanto daño han hecho a la Humanidad, en Europa y en el Mundo, en los anteriores 70 años, tendrá que hacerse por medio del trabajo y el ahorro propios, y no del robo, el ventajismo y el saqueo al Otro.

Os dejo aquí un análisis del experto ruso Valentín Katasonov con cuyas conclusiones, en general, estoy de acuerdo: La condición de pago basada en el rublo – incluso en el mecanismo ambiguo aplicado predispuesto en el décreto del Kremlin – es una oportunidad importante para Rusia, facilitada por las sanciones, pues otorga con su ventana de oportunidad el poder de zafarse del imperialismo financiero y del arma del dinero trucado tecnomalthusianos, esa tecnología dinero que no puede estar controlada por gobernantes no electos de países y clases solo comprometidos con absurdas majaderías tecnomalthusianas y eugenésicas ya del todo insostenibles.

Por supuesto, la ira de estas torres de soberbia UEllanas y del Partido Tecnomalthusiano Internacional va a caer – está cayendo ya – sobre las poblaciones europeas (aunque también de todo el Orbe) en forma del paso de la dictadura real de estos últimos años a la imposición de una ley marcial adhoc, que formalice la dictadura, para intentar endosar la crisis de caída de la ganancia media, ya que no la pueden endosar ya a Rusia, al siempre machacado proletariado del continente y la periferia mundial. Mas solo ocurre que poco pueden exprimir más en este área, y ahora ya se están lanzando hacia sus hasta ahora cómplices clases medias socialdemócratas UEllanas, sus propias bases sociales de apoyo.

Por eso es por lo que han preparado la aplicación de la ley marcial, porque tienen que atacar a sus propias bases, las mismas que les ayudaron a reventar al proletariado europeo en los últimos 55 años. Este ataque a sus bases está planificado al menos desde hace 15 años, puesto que esta gente conoce la teoría marxista de la crisis y planificó la respuesta al derrumbe de la ganancia media como un auge del ataque del partido tecnomalthusiano ultraimperialista al proletariado mundial, que se está desarrollando en dos fases:

Primeramente, mediante el golpe de estado global de las corporaciones ultraimperialistas y la OMS en 2020 que se legitimó en el estallido de una supuesta pandemia, que ha resultado ser falsa, una mentira como la copa de un pino, una construcción (anti)social narrativa orientada a instaurar una militarización (anti)social indirecta sin tener que dar un golpe de estado militar clásico al estilo siglo XX.

La segunda fase se ve cada vez más que consiste en pasarle la crisis al vecino, como los fascistas en los años 1930s, en concreto a Rusia, lo que en habiendo fallado muy probablemente, se transforma en pasarle la crisis al vecino de abajo, pero a este vecino, el proletariado europeo y de las periferias del Sur, ya se le arruinó a matarrasa en la segunda mitad del siglo XX. Solo queda pues el ataque al vecino de en medio, las clases medias UEllanas, bienestantes y notablemente cipayas y anti proletarias, malthusianas hasta las cachas.

Entonces, la instauración y endurecimiento de la Ley Marcial, una vez estalle el colapso de la Bolsa de Valores internacional, y a la hiperinflación se le sume la gran depresión, ya no será solo la ley marcial real sino también formal. Y no será una militarización únicamente indirecta, como en la fase pandemista inicial, sino directa y basada en las nuevas tecnologías de control cibernético humano.

Esto quiere decir que para rehacer la cuota de explotación a niveles de rentabilidad sistémica esta gente o intenta escalar la guerra o ataca con una segunda parte pandemista más grave o con climatismo ecofascista aún peor, pero dándole ya una base institucional formal a los gobernantes no electos, muy frecuentemente anónimos, promotores del golpe de estado global de marzo 2020; el partido tecnomalthusiano internacional, la socialdemocracia, la oligarquía globo-oligopolista y gran parte de las clases medias imperiales malthusianas.

 


Gas ruso por rublos: la respuesta de los “países hostiles”. ¿Que sigue?

Valnetín Katasonov

http://worldcrisis.ru/crisis/4045741

 

Es improbable que la UE se libere de la dependencia del gas ruso para 2027

El 23 de marzo, el presidente ruso Vladimir Putin, en respuesta al incumplimiento de Occidente (“congelación” de las reservas de divisas rusas, etc.) dijo que Rusia venderá gas a los países no amigos a cambio de rublos. La razón oficial: Rusia ya no puede realizar pagos y liquidaciones en monedas “tóxicas”, que pueden ser embargadas en cualquier momento y las transacciones en dichas monedas bloqueadas.

Según la orden del presidente, el gobierno ruso debe aprobar antes del 31 de marzo de 2022 la directiva para que los representantes rusos en el consejo de administración de Gazprom conviertan los pagos por suministros en rublos, manteniendo los volúmenes de suministro, los precios y los principios de fijación de precios establecidos en los contratos. Además, el gobierno y el Banco Central han recibido instrucciones para que los pagos del gas puedan realizarse en rublos en la misma fecha.

En la actualidad, la lista de países no amistosos incluidos en la directiva presidencial incluye 48 estados y jurisdicciones. Europa cubre el 40% de sus necesidades de gas natural con importaciones de Rusia. En total se han importado 175 bcm de gas natural de Rusia El mayor importador de gas natural de Rusia es Alemania. En 2021, compró 48,2 bcm, el 23,7% del total de las exportaciones de gas ruso.

Además de Alemania, Gazprom suministra combustible azul a Austria, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia, Rumanía, Serbia, Eslovaquia, Eslovenia, Suiza y Turquía. Un total de 20 países, y casi todos ellos (a excepción de Turquía y Serbia) están en la lista de países hostiles.

Fue una verdadera conmoción para el colectivo occidental. Los organizadores de las sanciones contra Rusia en esta situación tenían que elegir entre lo malo y lo muy malo. Una de las opciones era rechazar el ultimátum monetario de Putin, pero para salvarse (principalmente Europa) del frío y la recesión económica (el gas ruso es esencial para el funcionamiento normal de las empresas de muchas industrias).

La otra opción es aceptar la propuesta de Putin. Pero luego mostrar debilidad, perder la cara. Y no sólo eso. También para empezar a respaldar involuntariamente el rublo ruso como moneda internacional y, por tanto, debilitar el dólar estadounidense, el euro, la libra esterlina y otras monedas de reserva, cuyos emisores son el Occidente colectivo.

La confusión duró varios días. El 28 de marzo, Occidente anunció finalmente su respuesta al ultimátum monetario de Moscú. Lo expresó Robert Habeck, Ministro de Economía de Alemania, en nombre de los países del G7. Dijo que el G7 (Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Italia y Japón) no aceptaría pagar el gas en rublos rusos.

“Todos los ministros del G7 fueron unánimes en que se trata de un incumplimiento unilateral de los contratos. Subrayaron que los acuerdos alcanzados eran válidos y que las empresas implicadas se mantendrían fieles a ellos. Esto significa que el pago en rublos es inaceptable y se insta a las empresas afectadas a no seguir las exigencias (del presidente ruso – V.K.)”, dijo el ministro.

“El intento de Putin de abrir una brecha entre nosotros es evidente, pero ya ven que no vamos a permitir que nos dividan y la respuesta del G7 es clara: los contratos se cumplirán”, añadió.

La última frase (“se cumplirán los contratos”), suena muy extraña. ¿Piensa realmente el G7 que Rusia seguirá suministrando gas natural gratuitamente? Al comentar las declaraciones del ministro alemán, Ivan Abramov, vicepresidente del comité de política económica del Consejo de la Federación, dijo que la negativa a pagar en rublos “conduciría inequívocamente a la interrupción del suministro de gas”. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, comentó así la declaración del G7: “El hecho de que no suministraremos gas gratis es inequívoco”.

Algunos comentaristas creen que la respuesta del G7 está impulsada por el deseo de los Estados miembros de salvar la cara y la intención de llevar la guerra de sanciones contra Rusia a una victoria completa. Otros sugieren que Occidente ha desarrollado un miedo al rublo ruso.

Occidente teme dejar salir al genio de la botella: empezar a crear demanda para la moneda rusa, que podría convertirse de la noche a la mañana en un competidor del dólar, el euro, la libra esterlina, el dólar canadiense y el yen japonés. Occidente, por supuesto, no habla en voz alta de esta fobia a la moneda, pero influye en la toma de decisiones colectiva de Occidente en la guerra de sanciones contra Rusia.

Los medios de comunicación alemanes intentaron suavizar el ultimátum de la declaración del ministro alemán. La situación es desesperada, dicen. Alemania y otros países occidentales simplemente no tienen esos rublos para pagar los recursos energéticos. Pero no es así. En primer lugar, hay algunos rublos allí. Según el Banco de Rusia, a finales de 2020, la proporción de rublos en el pago de las importaciones rusas procedentes de la Unión Europea era del 27,5%. Y la UE cubrió el 11,0% de sus importaciones de Rusia con rublos rusos en el mismo año 2020.

Al final de los tres trimestres de 2021, las cifras eran del 27,4% y el 8,6% respectivamente. Es concebible que Europa disponga de algunas masas de depósitos de rublos que podrían ponerse en uso inmediatamente.

En segundo lugar, los rublos perdidos podían comprarse en el mercado de divisas ruso. Todavía está en funcionamiento. Sin embargo, Occidente ha adoptado un principio: es mejor congelar y quebrar que apoyar a Moscú y al rublo ruso. En la situación actual, Occidente espera realizar algún tipo de “maniobra energética”. En parte para reducir sus exorbitantes necesidades energéticas. Y en parte para sustituir los suministros de Rusia por los de otros países.

Por supuesto, no se habla de la completa emancipación de la UE del gas ruso. En noviembre del año pasado, la UE elaboró el informe “Union-wide simulation of gas supply and infrastructure disruption scenarios (SoS simulation) 2021”, en el que se reproducen 19 escenarios de interrupción del suministro de gas natural. Pero ninguno de ellos descarta por completo el suministro desde Rusia.

Además, mientras que el G7 consiguió demostrar la unidad del Occidente colectivo, esa unidad es casi imposible en la UE de 27 Estados.

El 8 de marzo se conoció la declaración del primer ministro húngaro, Viktor Orban, quien dijo que en cualquier circunstancia su país seguirá recibiendo gas natural y petróleo de Rusia. La declaración se hizo tras una reunión con el Primer Ministro británico, Boris Johnson, en Londres.

Orban dijo que las sanciones contra el sector energético de Rusia serían una pesada carga para Hungría. El país compra la mayor parte de su petróleo y gas a Rusia, y el 90% de las familias calientan sus hogares con gas. El primer ministro húngaro añadió que no podía permitir que los ciudadanos de su país sufrieran.

Hay que tener en cuenta que a finales de septiembre de 2021, Hungría firmó un contrato de 15 años con Gazprom para suministrar gas sin pasar por Ucrania a través del Turkish Stream. Y Budapest lo consideró un gran éxito para sí misma. De hecho, Hungría está dispuesta a pagar los 14,5 años restantes del contrato en rublos.

El 27 de marzo, el Primer Ministro Viktor Orban volvió a rechazar la idea de prohibir la compra de petróleo y gas ruso. Dijo que tras imponer la prohibición de comprar petróleo y gas a Rusia, la economía de Hungría se paralizaría. El Primer Ministro añadió que la vecina Austria tiene la misma posición.

A todas luces, Bruselas ha apostado principalmente por el suministro de gas licuado estadounidense para emancipar a Europa de los vectores energéticos rusos. El 25 de marzo, el Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió suministrar a la Unión Europea unos volúmenes de gas tales que permitan deshacerse del gas ruso “mucho antes de 2030”.

Dijo que EE.UU. está trabajando con socios internacionales para garantizar el suministro de 15.000 millones de metros cúbicos adicionales de gas natural licuado a Europa este año. A largo plazo, Estados Unidos suministrará al menos 50.000 millones de metros cúbicos al año a la UE.

Pero es claramente insuficiente para compensar la retirada de los suministros rusos, que ascienden a unos 175 bcm. Se están llevando a cabo negociaciones con otros proveedores. Qatar, Turkmenistán, Irán y los países del Mediterráneo oriental podrían ser potenciales “alternativas” a Rusia para el mercado europeo del gas.

Si se resuelven las tensiones con Irán y los desacuerdos en el Mediterráneo oriental, Turquía podría desempeñar un papel importante en el tránsito de gas natural desde ambas regiones hacia Europa. En cualquier caso, elaborar alternativas requiere mucho esfuerzo y tiempo. Pero no es un año, ni dos.

Según Tim McPhie, portavoz de la Comisión Europea (CE), la Unión Europea podrá eliminar la necesidad de energía rusa para 2027, un programa RePower EU

Los líderes de la UE han aprobado un programa llamado RePower EU.

Esto significa que dentro de cinco años Rusia tiene la oportunidad, en primer lugar, de fortalecer su rublo y convertirlo en una moneda con demanda en el mundo. En segundo lugar, redirigir los flujos de combustible azul hacia otros destinos (en primer lugar, China): para 2030, Pekín tiene previsto multiplicar por 1,4 el consumo de gas.

En tercer lugar, llevar a cabo una reestructuración radical de la economía rusa para que deje de ser una “economía de tuberías” y se convierta en una economía altamente desarrollada en la que predomine la industria manufacturera sobre la extractiva. Esto último es especialmente importante porque hará que Rusia sea invulnerable a las sanciones más “infernales” de Occidente.

 

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

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