Capacidad de reemplazo laboral mundial y megamasas

Capacidad de reemplazo laboral mundial y megamasas

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A medida que la desjuvenalización y subemplearización de las poblaciones proletarias endógenas de los países capitalistas centrales aumenta, eclosiona en un pulso descomunal de crecimiento el mercado capitalista mundial de fuerza de trabajo, añadiendo 70 millones de ofertantes anuales de fuerza de trabajo al mercado, lo cual impulsa un estancamiento a corto, medio y largo plazo de la capacidad de reemplazo laboral mundial por la parte de la demanda…

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   En todas las regiones, pueblos y estados de las periferias capitalistas donde se asienta este crecimiento de la fuerza de trabajo u oferta laboral mundial, la detención del crecimiento demográfico y la caída de la reproducción social suficiente pueden ser abruptos, como en el estado español en los años 70s del siglo pasado. En este caso, entre 2030 y 2050 esas grandes regiones empezarían a entrar en la misma depresión demográfica que el Hemisferio Norte. Y esta por ver si en el Hemisferio Norte la reproducción social se recupera para esas fechas.

   Pero en términos de sobreoferta de fuerza de trabajo en el mercado capitalista, dado el avance de la composición orgánica del capital medio mundial y regional, dada la situación de masificación de la excedencia, la exclusión, el desempleo y el subempleo y dada la mayor movilidad de la fuerza de trabajo que se verán obligados a asumir los capitales territorializados en situación de depresión demográfica, el efecto deflacionador estructural de los salarios tiene que permanecer en tales condiciones deflacionarias incluso aunque la lucha de clases por la parte obrera se fortalezca. Y, a menos salario, en zonas urbanas con alta intensidad de capital instalado, menor tasa de natalidad.

   Todo esto augura un mundo capitalista en los centros capitalistas, no desde 2013 a 2025 sino de aquí a 2050, de masas envejecidas de subempleados en los centros capitalistas y, en contraste, en las periferias y desbordándose hacia los centros capitalistas, de masas de jóvenes de desempleados.

   Ambas megamasas humanas proletarias, crecientes  interactúan amalgamándose a gran velocidad histórica. Megamasas proletarias entre las que la clase capitalista, a la defensiva y encastillándose, siembra represiones, ideologías alienantes, nuevas opresiones y explotaciones, guerras, incertidumbres y miedos, mientras sigue lucrando del, abarrotado por la sobreoferta estructural de fuerza de trabajo, mercado mundial capitalista de trabajo.

Ofensivas globales de recomposición del mando y disciplina capitalistas

   En términos estructurales, los estados, como subalianzas de clase dedicadas a dar apoyo al desarrollo de la clase capitalista, luchan de pronto por sobrevivir, por un lado, entre la imposibilidad de controlar por medios meramente de conciliación reformista a masas de subempleados empobrecidos y envejecidos, y la necesidad de restaurar la reproducción social del proletariado endógeno en algún grado, y, por otro lado, entre la urgencia de explotar selectivamente o no a las masas de ofertantes de fuerza de trabajo jóvenes de las periferias, imprescindibles para proseguir la producción de plusvalía, y la necesidad de contenerlos políticamente pues provienen de culturas y civilizaciones secularmente patios traseros de los diversos imperialismos globales hoy centros capitalistas. En el caso europeo esta megamasa está demasiado alejada del estándar cultural dominante hasta ahora empleado por el eurocentrismo imperialista occidental por la dominación de clase burguesa.

   Todo esto lleva a la convicción de que el afán por incrementar los focos de tensión, los conflictos y las beligerancias sociales, culturales y religiosas en amplísimas regiones de la periferia capitalista no solo son contradicciones reales anteriores avivadas por la eclosión poblacional y así de las fuerzas productivas y destructivas, ni solamente son el resultado de los pulsos interimperialistas por los recursos naturales y ciertas posiciones de predominio geopolítico, sino también y fundamentalmente una estrategia general de supervivencia clasista de la clase capitalista de los países capitalistas centrales y sus aliados de la periferia.

   A medida que el capital no logra reestablecer la acumulación de capital, a medida que se ve desbordada a presionar sobre los precios de las mercancías de supervivencia básica, como los alimentos y la energía, inflacionándolos, a escala mundial, y sobre la clase obrera también ahora en los centros capitalistas, a la busca de incrementar todavía más la explotación elevando la productividad, centros y periferias capitalistas estallan y se desorganizan simultáneamente. Vemos así a los principales capitalistas imperialistas empleando crecientemente medios militares de intervención, pero en un in crescendo cada vez más de implantación y emergencia del nuevo capitalismo realmente existente, llamado por Bitot, de final de ciclo, que el capital intenta se resuelva como una nueva fase, otra más, de globalización más vasta, amplia y profunda que la inmediatamente anterior.

El campesinado, una megamasa de superpoblación relativa fluyente

   Pero en este desenlace de dos siglos del capitalismo industrial aún hay una tercera megamasa proletaria interactuando y en contradición dialéctica relativa con el conjunto del proceso: El campesinado. Unos tres mil millones de seres humanos, que ven al capital no solo como amenaza sino también también como oportunidad. Base padeciente del saqueo descomunal actual, forma como poblaciones cuya reproducción social aún no está subsumida por el proceso del capital, y por tanto es relativamente autodeterminada ante el capital.

   Pero como esta superpoblación relativa fluyente aún constituye un bloque mundial enorme, una megamasa, el crecimiento de la oferta de fuerza de trabajo tiene todavía,  aún detenidas y en retroceso los crecimientos de las dos otras megamasas, la juvenil periférica y la envejecida de los centros -, un último pulso de crecimiento, corriendo paralelo con las sevicias y horrores de los saqueos que el derecho burgués de propiedad establece sobre y contra las propiedades colectivas comunales. Este tipo de procesos es lo que hay que estudiar, sin dejarse llevar por los cantos de sirenas de las viejas críticas fracasadas al marxismo clásico.

Euskal Herria y la capacidad de reemplazo laboral mundial

   Nuestro decrecimiento y envejecimiento colectivo medio como bloque endógeno de la fuerza de trabajo en la extensión nacional vasca del mercado mundial de fuerza de trabajo, va a coincidir, – está coincidiendo ya -, con el crecimiento incomparable de la megamasa juvenil de fuerza de trabajo en situación de superpoblación estancada (desempleados de larga duración declarados excedentes estructurales del trabajo productivo por el capital a causa de la alta composición orgánica del capital medio mundial y continental) que, además, aún dispone de una retaguardia demográfica campesina de crecimiento. Y esta situación de megamasas en superpoblación relativa estructural, para gran regocijo y, a la vez, inquietud del capital, ya no es el capitalismo en sepia que citaba en un artículo anterior, sino lo que pretendían evitar aquellas generaciones que lucharon contra las relaciones sociales de producción capitalistas en sus luchas del siglo XIX y XX.

   Hay que citar aquí in extenso un texto Wim Dierckxsen, ‘El estancamiento de la capacidad de reemplazo: camino a la revolución’, incluido en su ensayo Población, fuerza de trabajo y rebelión en el siglo XX:

“La transición de una situación de alta capacidad sustitutiva a otra situación con una capacidad de reemplazo reducida, también puede estancarse. Es nuestra tesis que cuanto más lenta y estancada sea esa transición, tanto más favorables serán las condiciones para que maduren las fuerzas contestatarias que podrían desembocar en revolucionarias.

Esto es cierto sobre todo para aquellos países donde la economía de mercado y el capital han penetrado bastante, pero no lo suficiente para que se instaure el reformismo. En términos concretos, estamos hablando de sociedades donde la relación salarial está muy avanzada (entre 50 y 65% de la Población Económicamente Activa), a la vez que permanece estancada por décadas.

Es la situación de muchos países periféricos africanos y asiáticos durante la segunda mitad del siglo XX, aunque en particular de América Latina. Hoy, hay una serie de países con una PEA donde la relación asalariada oscila entre el 50 y el 66%. Creemos que en el futuro cercano hemos de prestar mucha atención a estos países en materia política. Por no disponer de información estadística de todos los países, no podemos ser exhaustivos. En África podemos mencionar a Argelia con 60% de asalariados, Egipto con 62%, Namibia con 62% y Túnez con 66%. En Asia tenemos a Fiji (59%), Irán (51%), Filipinas (51%), Sri Lanka (59%) y Turquía (59%). En América Latina y el Caribe tenemos a Brasil (64%), Colombia (54%), República Dominicana (54%), Ecuador (60%), Guatemala (50%), Guyana (52%), Jamaica 61%, México (66%), Nicaragua (51%), Perú (54%) y Venezuela (59%), es decir, la mayor parte del continente es una bomba de tiempo.

La historia política, entendida como historia de las condiciones económicas para que se dé una ruptura en la racionalidad económica, no la tenemos que buscar en aquellos países donde el capitalismo se expande con más rapidez, sino allí donde tiende a mostrar una situación estancada y prolongada. Además de una situación en general de estancamiento, es importante un estancamiento que impida la transición al reformismo burgués. En la historia del capitalismo, esta situación no la encontramos en la Inglaterra ni en la Alemania del siglo XIX, ni en los EE. UU., sino en Francia con la revolución de 1848 y la Comuna de París, y más tarde en Rusia con la Revolución Bolchevique.(1)”.(I)

   Pues bien, la situación de estancamiento prolongado de la Población Económicamente Activa (PEA) está mediada por varias fuerzas, condiciones y factores en cada lugar y tiempo, y en el proceso general del capital. En términos mundiales, se está entrando precisamente en esa situación de estancamiento prolongado, donde la relación salarial no alcanza más que a poco más de la mitad de la Población Económicamente Activa, lo cual deflaciona los salarios internamente, organizando una bomba de tiempo, mientras que el flujo de superpoblación relativa fluyente y la acumulación sin crecimiento, propia del capitalismo altamente desarrollado, se combinan precisamente para que la formación social mundial entre en ese estancamiento del reemplazo, de manera que el salario deflaciona pero no crecimiento del empleo. Son condiciones de revolución mundial.

Pirámide de la población de Japón 1950-2055, comparable sino similar a la de Euskal Herria.
Pirámide de la población de Japón 1950-2055, comparable sino similar a la de Euskal Herria.

   En contraste, en Euskal Herria, hay espacio para que prosiga, incluso creciendo, el predominio del reformismo al menos a corto plazo, agravado por el envejecimiento de la clase obrera endógena, dada las proporciones de la relación salarial sobre la Población Económicamente Activa, en torno al 70% y las rentas imperialistas circulantes en amplias, aunque minoritarias, redes de fracciones de clases. Este predominio del reformismo tiene todavía espacio de existencia en EH aún cuando ha entrado en desgaste debido a la crisis mundial de sobreproducción y la purga causada por la ofensiva capitalista para remontar la crisis de ganancias. Sin embargo en España las condiciones son crecientemente revolucionarias, muy próximas a las que describe Diercksxen en cuanto a proporciones de las Población Económicamente Activa, y con varios factores agudizantes, aunque con una clase obrera endógena envejecida.

   El proceso es mundial, las aspiraciones reformistas de muy importantes partes de la población obrera vasca se ven confrontadas con una realidad brutal, pues el cambio de ciclo en realidad lo es modelo de acumulación mundial de capitales, y sobre esta base estancada con tendencia a establecerse en el largo plazo a escala mundial, y, además, sobre una dialéctica del proletariado en dos megamasas mundiales en depauperación. Hemos entrado ya en palabras mayores.

K.A.García-Salmones

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NOTAS, ENLACES Y DOCUMENTOS:

(1) 2011 Población, fuerza de trabajo y rebelión en el siglo XXI x Wim Dierckxsens

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