Editorial ::: 26-07-2020 | Una enorme fuga de capitales desde el estado español hacia el Norte de Europa se dio en plena epidemia pestenegrina 2020, pero no seáis conspiranoicos.”

Una enorme fuga de capitales desde el estado español hacia el Norte de Europa se dio en plena epidemia pestenegrina 2020, pero no seáis “conspiranoicos.”

Conspiranoicos, negacionistas, la ultraderecha, el fascismo que amenaza la democracia española, el machismo, los conservadores, incluso los ultraconservadores, la reacción, la inquisición, el terraplanismo y la ufología, eso todo es una conspiración contra la socialdemocracia y el estado de (su) bienestar, pero el que a partir del aciago mes de marzo coincidiendo con el confinamiento se diera una enorme fuga de capitales desde el estado español hacia el Norte de Europa sin que esta gente haya tenido a bien dar la menor noticia de ello, eso no, eso no es conspiración. Algunos consideramos nazi-fascistas y galosos, amigos de los galosos, falangistas de “izquierdas”, y antiracionalistas adrede y por cinismo explotador precisamente a las fuerzas socialdemócratas gubernamentales y pro gubernamentales que dicen estar acosadas por la ultraderecha mientras departen a risotadas con sus amigotes “de extrema derecha” en los parlamentos, con especial daño y desvergüenza proveniente de los socialistas revolucionarios extraparlamentarios – socialdemócratas hiperkeynesianos – que han resultado ser el mayor bodrio del régimen y del golpe de estado glocal de los malthusianos, el capital concentrado Biotechs y su organización política privada, la OMS.

Así que mientras la “derecha” gubernamental, ejem la “izquierda” del gobierno español de España (No de Bruselas, Washington, Londres o Nueva York, Paris o Berlin), regalaba 200.000 millones al capital concentrado estatal incrementando la deuda pública otra vez más en el paquete “de ayuda”, una enorme masa de capitales salían corriendo hacia el Norte de Europa incrementando la descapitalización de la formación social.

Situémonos en el mapa: La deuda pública se debe en último término al Banco de España no al BCE, de forma que si el euro colapsa la maniobra de hacer una neopeseta será bastante fácil. Esto permitiría hacer algo que a los nazis keynesianos les encanta, devaluar la moneda y así cuadrar cuentas de forma rápida y sencilla. Inmediatamente la aristocracia obrera presionaría para realinear sus sueldos, pero el proletariado se verá en caida libre. Si llegara en dos o tres años ese momento, la devaluación o cadena de devaluaciones no implicaría menos que una caida del 50% del poder de compra de la nueva moneda respecto al euro actual. Pero esa deflación del poder de compra proletario inmediatamente aparecería como una inflación de precios y de sueldos de clases medias. Por esto no les preocupa. A esto es a lo que llaman “política de izquierda”.

Eluden por ahora ese último recurso de ataque, pero atacan. La letra pequeña del actual acuerdo a la que alude negativamente el empresariado del IBEX, pero cogiendo el dinero, es la de siempre, y lo que se reparte en la mesa sin decirlo no es otra cosa que el proletariado mismo. Esencialmente con el rescate-ajuste europeo el funcionariado, la aristocracia obrera y las fracciones de técnicos, y no solo la burguesía, se libran de la crisis cargándosela al proletariado y a las fracciones que van a reproletarizar. Pero estas masas en reproletarización, que esta vez van a ser de gran magnitud, están totalmente descerebradas a causa de medio siglo de agresiones y operaciones sicológicas de la socialdemocracia que no son contra la ultraderecha como se llenan la boca diciéndolo, y luego se despachan a risotadas en el parlamento con ellos, sino contra el proletariado una y otra vez desde hace medio siglo y esta vez también.

 
 

Ir a Todos los Editoriales

 

Post Comment

*

code