“Las probabilidades son abrumadoramente favorables a que el virus SARS-CoV-2 de la enfermedad Covid-19 es un Agente Genéticamente Manipulado” Por Karlos Agustín García-Salmones

“Las probabilidades son abrumadoramente favorables a que el virus SARS-CoV-2 de la enfermedad Covid-19 es un Agente Genéticamente Manipulado” Por Karlos Agustín García-Salmones

 

La enfermedad del Covid-19 como el ARJÉ del Mundo

“Las probabilidades son abrumadoramente favorables a que el virus SARS-CoV-2 de la enfermedad Covid-19 es un Agente Genéticamente Manipulado”.

Por Karlos Agustín García-Salmones
[1ª EDICIÓN. Revisión 173. Versión del 12/11/2020]


Índice

Entradilla

Introducción

  1. ¿Cuántos científicos expertos en virología, genética y medicina sostienen la teoría del origen artificial de la enfermedad del Covid-19?

  2. ¿Qué probabilidades hay de que el coronavirus Covid-19 provenga de una zoonosis?

  3. SARS-CoV-2, un Agente Genéticamente Manipulado ¿para qué?

  4. Un Fukushima Vacunalista con consecuencias chernobylianas

  5. La enfermedad del coronavirus Covid-19 como el Arjé del Mundo

  6. Marzo de 2020, el evento inaugural de la Socialización Robótica

  7. Notas


Entradilla

Para Tales de Mileto, el ARJÉ, el elemento que unificaba el mundo, era el Agua. Anaximandro considera que el Urstoff,  el elemento primero a que se refiere el ARJÉ, era una sustancia indeterminada, Ápeiron. Para Anaxímenes es el Aire el elemento primero del mundo. Heráclito, en los orígenes y primeras tentativas de un capitalismo comercial, consideraba que el Urstoff del Mundo eran el Fuego, por su dinamismo, y, dualista, también el Logos. Pitágoras pensó o sintió que el Arjé del Mundo era de la materia de los números, el número Uno. Empédocles lo encuentra en Los Cuatro Elementos: El Agua, el Fuego, el Aire y la Tierra. Pluralista como él, Anaxágoras piensa que el Arjé está compuesto por una multitud de semillas en todas las cosas. Parménides cree que es el Ser, la unidad de lo múltiple. Pero, al contrario, se impone el movimiento eterno como cosmovisión filosófica de la unidad de lo múltiple, el ARJÉ. Leucipo y Demócrito lo encuentran en los átomos permanentemente cayendo por el Cosmos en klinamen…

¿Qué es lo que ha ocurrido para que un sencillo virus se haya convertido a inicios de este año 2020 en la Unidad de lo Múltiple, la inaugural Nueva Simultaneidad Histórica, el ARJÉ del Mundo?


Aviso a los lectores

Recomiendo a los lectores  hacer una copia del artículo y guardarlo pues la campaña de construcción política de la historia del origen del coronavirus que el movimiento neomalthusiano está promoviendo a escala mundial, basándose en su intento de emplear la teoría de la zoonosis para imponer su relato político ecofascista de combatir la pobreza no reduciendo la pobreza sino reduciendo el número de pobres para “salvar el planeta”, puede significar intentos de censura de la memoria histórica que contiene este artículo.

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Introducción

     Recientemente la organización Ecologistas en Acción (1) vinculaba en uno de sus comunicados a la epidemia de la enfermedad Covid-19, presuntamente producida por el virus SARS-CoV-2, con un supuesto episodio de zoonosis provocado por la pérdida de biodiversidad natural. Esa hipótesis no concuerda con la información contrastada que es de dominio público (2).

     Conviene aclarar que un sector del gran capital, globalista por el grado de concentración y centralización sobre los que opera, el mismo que controla las revistas malthusianas Nature y Science Daily (3), es precisamente el que está difundiendo el bulo de que el origen de la epidemia del Covid-19 sería, sin explicación científica alternativa posible (42), una zoonosis derivada de una supuesta “superpoblación absoluta” humana en el planeta (4), a la vez que, casualmente, es el mismo capital que programa la ideología de la calentología para una gobernanza global climatista, de desarrollo de futuros gigantescos negocios “verdes” de geoingeniería (5).

     Lamentablemente, Ecologistas en Acción promueve estas imposturas malthusianas, hoy ideología dominante, presentándolas como “ecologismo”.

     Al mainstream de este bloque socio-institucional global de clases, ideológicamente liberal y socialdemócrata, no le ha convenido reconocer que el origen real, o al menos el más probable, de la enfermedad del Covid-19, es el de un virus con origen artificial, y la mejor manera que han encontrado de negar las evidencias de un origen causado en un accidente o vertido producido durante una de las frecuentes manipulaciones biogenéticas de patógenos, – o las de otras explicaciones técnicas alternativas, que las hay – ha sido la de ridiculizar y promover la desacreditación de los denunciantes, pero ante la magnitud de la catástrofe esta actitud anti científica se torna insostenible, a medida que la lucha política por el poder entre dos alas del centro de acumulación de capital más concentrado a escala mundial, la audacia cínica de los grupos ecofascistas que ocultan las flagrantes evidencias sobre el origen artificial de la epidemia se ha intensificado.

Mientras la lucha política entre esos dos bloques se incrementa e incluso se discute en los EEUU sobre un posible fraude electoral en la elección presidencial,  los ecofascistas saltan en los EEUU y en el estado español a insistir en presentar la hipótesis “natural” de la zoonosis del SARS-CoV-2 como única y ya contrastada, ocultando el dato de la ubicación del brote inicial ante un laboratorio biogenético de clase IV en el cual se estaba trabajando en proveer ganancia de funciones a patógenos precisamente de coronavirus. Por supuesto no todos los que hablan de la zoonosis son cargos políticos ejerciendo la represión político-cognitiva contra el conocimiento proletario de datos cruciales del origen del coronavirus, pero todos los que hacen eso forman parte de un partido político neomalthusiano internacional, que está intteresado en que no se incremente el control democrático proletario del desarrollo de la biología sintética.

En estos meses, charlatanes de feria de tipo cripto ecofascista como Bellamy Fotser (70), vendecrecepelos del CSIC español (61), gansos parlantes como los neomalthusianos profesionales Antoni Romeu y Enric Ollé (71) quizás exceptuando a Eva Van Den Berg, posiblemente como tonta útil, en la revista National Geografic (72), no han decidido por espíritu científico ocultar el dato físico de la ubicación del brote de Wuhan, sino por motivos políticos en torno a su espaldarazo, en mi opinión plenamente consciente, de la nueva ideología eugenésica de la toma del control de la Dirección de la Evolución, por medio del dominio científico-técnico de la procreación del proletariado mundial. Eso es lo que se encuentra tras la campaña de propaganda de la Ideología de la Zoonosis, y la necesidad de los neomalthusianos de ocultar la decisiva información de la ubicación geográfica del primer brote de la enfermedad,

Así, los charlatanes neomalthusianos Romeu y Ollé, que clavan su bodrio en la cripto ecofascista y neomalthusiana “La Haine”, sostienen la siguiente afirmación:

“La selección natural de Charles Darwin (1859) sobre mutaciones y la lucha por la existencia es totalmente aplicable a los virus.”

¿Alguien puede entender cómo una web de ultraizquierdisísima puede publicar esta afirmación darwinista sobre procesos de la materia viva, base fundamental de la ideologia eugenésica nazi, con la escusa de aplicarla a un virus, y hacerla pasar, al igual que ha hecho con los bodrios ecofascistas de Foster, sin derecho a replica e imponer, a la vez, la ocultación de la mayor gravedad contra el proletariado y el conjunto de la población de datos decisivos sobre el origen del virus y salirse una vez tras otra con la suya? Tiene, efectivamente, una explicación fácil de entender.

El enemigo del proletariado internacional ha infiltrado varios medios de difusión muy próximos al proletariado consciente en el estado español y los está empleando para inocular el darwinismo social, el neomalthusianismo y la eugenesia en el pensamiento de las personas pro igualitarias. Los marxistas consideramos que la teoría darwinista es la via a la ideología nazi, que no hay Evolución Natural sino Leyes de Desarrollo de la Materia que hay que lograr conocer en la lucha por la producción.

Hemos de tomar consciencia de que la mentira de los Ecofascistas en Acción está siendo reiterada por el jerarca ecofascista Foster en uno de los magazines de los darwinianos de clase media, Viento Sur; en Natural Geografic, incluso cambiando en el gráfico de ilustración la ubicación del brote, y en la red de medios socialdemócratas y liberales oscurantistas como Kaosenlared, LaHaine, Elsalto, Eldiario entre otros medios de infiltración en el proletariado, con un bombardeo continuado de majaderias, CON UN OBJETIVO POLÍTICO.  La campaña de instauración como verdad indisctible de la teoría zoonítica del origen supuestamente natural del SARS-CoV-2, busca en último término el dominio neomalthusiano de la procreación del proletariado mundial. Se trata de que la teoría zoonítica sirva para montar el mercado de valores de descarbonización, la pre-represión cognitiva de instauración ideológica que necesita, y de que el relato de los virus darwinistas sociales neomalthusianos sirva para imponer un nuevo modelo global de acumulación de capital.

Pero esta agresión no la están cometiendo los científicos en general, ni la Ciencia en abstracto, como veremos a continuación, sino los cuadros técnicos y funcionariales, de tipo nacionalistas euromaoistas liberales, de clases medias, que apuestan por una salida neomalthusiana de la lucha de clases mundial y están por una movilidad social ascendente internacional como cuadros científicos de la oligarquía eugenésica, y su capital publiprivado concentrado a escala global. Al menos, la pandemia ha tenido una virtud, y esta ha sido la de revelar adonde conducían las ideologías ecomalthusianas en donde en lugar de cambiar las relaciones sociales de producción, se reforma al Hombre, adaptándolo a las necesidades supercosificadoras, demasiadas veces despiadadas, de la acumulación de capital.

Pero ante la ampliación de esta perspectiva a causa de las ocultaciones de otoño y la evidencia de construcción de una Ideología Zoonótica en el Eje Neomalthusiano, aún queda la cuestión planteada en la primera ocultación ecofascista en abril-marzo del debate científico internacional:

 

¿Cuántos científicos expertos en virología, medicina y microbiología sostienen la teoría del origen artificial del coronavirus?

     Ecologistas en Acción atribuye la enfermedad del Covid-19 a una zoonosis desde animales salvajes a seres humanos por causa de la presión del desarrollo humano sobre territorios salvajes y hasta ahora poco urbanizados:

CITA

“Cuando las personas entran en contacto con especies con las que no ha evolucionado para convivir, y la ocupación del suelo por parte de la civilización se adentra cada vez más en entornos salvajes, mayor es el riesgo de aparición de una pandemia.” (2)

FIN DE CITA

Hay que aclarar, en primer lugar, que la provincia de Hubei, donde se encuentra la ciudad de Wuhan, está bajo presión de alta densidad creciente de población humana desde mediados del Neolítico chino (6), hace 5.000 años. Por otro lado, de hecho, el crecimiento de la presión humana sobre el medio ambiente implica la reducción y desaparición de las especies animales salvajes, y así, forzosamente, la reducción y desaparición completa a corto, medio y largo plazo de las zoonosis que podrían provocar, por lo que la zoonosis se habría provocado por baja presión humana sobre otras especies y no lo contrario. Finalmente, otra dificultad para admitir esta afirmación y su narrativa consiste en que los pangolines y los murciélagos se codesarrollan desde hace docenas de millones de años con los seres humanos, civilizados o salvajes, ¿no debería haberse extinguido ya la especie humana en alguna zoonosis a lo largo de sus etapas de crecimiento en ecosistemas compartidos con animales salvajes?

No obstante estas dificultades, sobre esta hipótesis del crecimiento de la urbanización como propiciatoria de zoonosis, Ecologistas en Acción termina asignando la epidemia del Covid-19 a un contagio de una persona desde un animal, cuya especie concreta no aclara:

CITA

“El origen del coronavirus SARS-CoV-2 es aún desconocido para la ciencia, aunque no hay duda de que la enfermedad se inició tras el contagio de un ser humano a partir de una especie animal.”(2)

FIN DE CITA

Solo ocurre que no era cierto que no hubiera dudas en ese momento, – el 6 de abril de 2020 -, al respecto del origen del Covid-19. Claro que había dudas sobre el origen de la enfermedad en la opinión científica internacional, pero las organizaciones malthusianas, como Ecologistas en Acción, aunque lo sabían, prefirieron ignorarlas con olímpico desprecio.

Es de utilidad saber que el mismo 6 de abril, el periodista del diario socialdemócrata El Salto Diario, Pablo Rivas, publicó un artículo mencionando el texto de Ecologistas en Acción, en el que afirmaba lo siguiente:

CITA

“A día de hoy la ciencia no conoce el origen del propio SARS-CoV-2 pero los científicos no tienen dudas respecto a su salto a los humanos desde una especie animal.(7)”*

FIN DE CITA

Las negritas son miás.

Así es cómo entendió Pablo Rivas la frase de Ecologistas en Acción relativa a la ausencia de dudas sobre el origen zoonótico del Covid-19: Como una unanimidad de los científicos en torno al origen zoonótico del virus. ¿Hay otra manera de entenderla? No. Pero la afirmación era y es falsa; Sí hay dudas porque hay científicos, de primera línea mundial, que no es que duden sobre la explicación de la zoonosis sino que están fuertemente convencidos, ante la rotundidad de las evidencias, de que el origen de la enfermedad del Covid-19 es una manipulación hecha en laboratorios sobre el virus SARS-CoV.

Un aluvión de nombres propios inocultable

Ya en 2003 el dermatólogo y defensor de los derechos humanos biomédicos, Dr. Alan Cantwell, basándose en las observaciones históricas, en documentación historiográfica y en la apreciación de un miembro de la Academia de Ciencias Rusa, Sergei Koleshnikov, y de Nikolai Filatov, jefe de los servicios epidemiológicos de Moscu en esa época, denunció que se estaban creando Agentes Genéticamente Manipulados a partir de virus SARS-CoV. Cantwell fue fuertemente difamado por los malthusianos corporativos mediante la técnica de denominarlo “conspiranoico”, una técnica normalmente empleada para evitar, con mucha comodidad, escrutinios públicos y regulaciones sociales sobre las actividades industriales con patógenos contrarias a la bioética, que lamentablemente son profusamente cometidas en la red productiva industrial de laboratorios biogenéticos capitalistas en medio del mayor silencio de los ecologistas (8).

En esta línea, el virólogo, Simon Wain-Hobson, en 2015, desaprobó la manipulación de virus patógenos SARS-CoV para hacerles “ganar funciones”, esto es, aumentar artificialmente su letalidad para “estudiarlos”, porque los perjuicios superan a los beneficios (9).

Francis Boyle, redactor de la Ley Antiterrorista de Armas Biológicas de los EEUU de 1989, elevó una muy seria alerta de sospecha de Agente Genéticamente Manipulado respecto a este coronavirus cuando vio el aspecto técnico de la enfermedad del Covid-19, sosteniendo en una entrevista en Geopolitics and Empire que “el coronavirus con el que estamos tratando aquí es un arma de guerra biológica ofensiva que se filtró de ese Laboratorio de Wuhan BSL Nivel-4 “ (10).

El microbiólogo Máximo Sandín en un muy serio desarrollo argumental sobre el papel de los virus en la vida en la Tierra y las investigaciones “científicas” para darles “ganancia de función” letal artificialmente no dudó ni un momento de que el coronavirus es artificial, esto es, un Agente Genéticamente Manipulado (11).

Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina de 2008, cree que el coronavirus SARS-CoV-2 de la enfermedad del Covid-19 fue liberado accidentalmente del laboratorio de Wuhan. Este laboratorio de nivel IV, dijo, era “conocido por su trabajo en coronavirus”. (12). LLegó a esta conclusión tras el análisis de la secuencia genética con la ayuda de su colega  el bio-matemático Jean-Claude Perez (53).

El Dr. Peter Chumakov, virólogo de renombre mundial del Instituto de Biología Molecular Engelhardt y la Academia de Ciencias de Rusia, – e hijo del más famoso virólogo soviético, Mikhail Chumakov, Premio Stalin de primer Grado de Ciencia y Tecnología en 1941 -, dice que “el nuevo coronavirus responsable de la pandemia de COVID-19 fue el resultado de científicos de Wuhan que hicieron “cosas absolutamente locas” en su laboratorio” (13).

El Dr. Mercola, un médico naturópata que tiene prestigio internacional, también cree que “la presencia de un punto de escisión de furina en el SARS-CoV-2 es la prueba que demuestra que el SARS-CoV-2 fue creado en un laboratorio” (14).

Mercola se basa, entre otras observaciones y estudios, en el estudio detallado del patólogo, Dr. Chris Martenson, ex-Vicepresidente de la gigante farmacéutica Pfizer, quien, según Mercola, presenta una evidencia “casi concluyente”, que “realmente sería noticia de primera plana si todavía existiera el periodismo imparcial” (15).

En septiembre de este 2020, ante la situación de patentado de la secuencia genética del ADN del SARS-CoV por parte de los CDC estadoundenses, Mercola denuncia que “el ADN de origen natural no puede patentarse. Entonces, si el SARS-CoV es natural, la patente es ilegal. Si el virus es creado por el hombre, la patente es legal, pero la creación del virus sería una violación de los tratados y leyes sobre armas biológicas. Así que, en cualquier caso, los CDC se han involucrado en actividades ilegales” (60).

La Dr. Mikovits, es una inmunóloga que reconoce que ha participado en la manipulación de virus, y considera que el SARS-CoV-2 de la enfermedad del Covid-19 es un organismo, mejor dicho, un agente genéticamente modificado (16).

Los científicos Prashant Pradhan, Ashutosh Kumar Pandey, Akhilesh Mishra, Parul Gupta, Praveen Kumar Tripathi, Manoj Balakrishnan Menon, James Gomes, Perumal Vivekanandan, Bishwajit Kundu también sospechaban, antes de retractarse por el aluvión de presiones, del origen artificial del coronavirus SARS-CoV-2 de la enfermedad del Covid-19 y firmaron un estudio sobre ciertas “sospechosas coincidencias” que se encontraron en el genoma de este coronavirus (17).

No solo biólogos, el matemático e informático, CEO de Youthereun Genetics, Yuri Deigin, también sospecha de prácticas de ganancia de función letal en el SARS-CoV-2 de la enfermedad del Covid-19.(36).

El genetista israelí, Dr. Ronen Shemesh, Doctorado en Biología Molecular en la Universidad Hebrea de Jerusalem, que está trabajando en un tratamiento para COVID-19, cree que “el nuevo coronavirus probablemente se creó en un laboratorio y no evolucionó en la naturaleza (37).”

Por su parte, el genetista Konstantín Krutóvski, de la Academia de Ciencias de Rusia, cree que “la probabilidad de una mutación accidental, aunque existe, es “insignificante“. “La segunda opción es que un huésped intermedio del coronavirus tiene un inserto idéntico al humano, al que se adaptó en el proceso de selección natural y mutación. Pero hasta ahora no se ha encontrado a ese portador. La tercera opción es que el virus ha existido durante mucho tiempo en una población humana o ha sido cultivado en condiciones de laboratorio, en células humanas. Y la cuarta, que lo insertaron artificialmente(38).”

El científico noruego Birger Sørensen, el estadístico Susrud y el oncólogo británico Angus Dalgleish se refieren al COVID-19 como un “virus quimérico“, tras realizar una investigación en la que han encontrado que “este virus estaba muy bien adaptado para infectar a los humanos. Tan adaptado, que resulta sospechoso” (51 y 52).

Ciertamente no solo los científicos, o, mejor dicho, muchos científicos tienen dudas respecto al origen artificial o no del coronavirus SARS-CoV-2, también hay otras dudas. Por ejemplo, el virólogo Stefan Lanka, a la vista de las evidencias actuales sobre la cronología de la pandemia, señala al Prof. Drosten como inventor de un virus no demostrado científicamente – pues no cumple los Postulados de Koch e incluso incumple los Criterios de Rivers (45) -,  que, junto al drama de las confusiones hipocondríacas del joven oftalmólogo Li Wenliang habrían causado la muy real epidemia global de pánico, que irretufablemente ha sido la epidemia estrella del coronavirus (39). Posición parecida mantienen la bióloga molecular Rosemary Frey, de la Universidad de Calgary y el escritor Armory Devereux (43), así como el Dr. Andrew Kaufman (44).

Incertidumbre científica a raudales

Por su parte, el profesor de derecho y epidemiólogo de la Universidad de Ottawa, Amir Attaran, no habla de un coronavirus con un origen artificial, en cambio está preocupado por un supuesto transporte de virus desde Canadá a Wuhan junto a todo un menú de otros virus de temibles nombres y no menos terribles efectos (Ébola makona, Mayinga, Kikwit… y una larga lista así), lo que ciertamente tiene un raro ambiente a geopolítica tenebrosa (40).

Tenebroso también fue el tiroteo que terminó con la vida del cientítico Bing Liu, a manos al parecer de su asociado Hao Gu, quien posteriormente se suicidó. En el momento del suceso, ambos estaban investigando, por medios computacionales, el coronavirus en la Universidad de Pittsburg en junio de este 2020. Aunque se reporta que no fue un crimen relacionado con esa investigación, no deja de ser inquietante que su departamento universitaria dijera que:

Bing estuvo a punto de realizar hallazgos muy significativos para comprender los mecanismos celulares que subyacen a la infección por SARS-CoV-2 y la base celular de las siguientes complicaciones(73)”*

En tensiones internas chinas y estadounidenses entrelazadas con las tensiones y contradicciones geopolíticas entre China y los EEUU hay que enmarcar los informes de la Dra. Li-Meng Yan y su equipo compuesto por los Drs. Shu Kan, Jie Guan y Shanchang Hu, respecto al temprano primer brote del coronavirus (54), si bien esta doctora hongkonesa no reporta manipulación genética con el patógeno. si bien esta doctora hongkonesa no reportó manipulación genética del patógeno hasta que el 14 de septiembre de este 2020 reportó en Twiter un “peiper”, un documento publicado en la revista de comunidades relativas al covid-19, zenodo.org, auspiciada por el CERN y la Comisión Europea, titulado “Características inusuales del genoma del SARS-CoV-2 que sugieren una modificación de laboratorio sofisticada en lugar de una evolución natural y delineación de su probable ruta sintética” (64). La Dra. Li-Meng Yan también completo este poderoso despliegue mediático con una entrevista en una televisión británica. En su artículo afirma lo siguiente:

CITA

“Las pruebas demuestran que el SARS-CoV-2 debería ser un producto de laboratorio creado utilizando los coronavirus de murciélago ZC45 y/o ZXC21 como plantilla y/o columna vertebral. Basándonos en la evidencia, postulamos además una ruta sintética para el SARS-CoV-2, demostrando que la creación en laboratorio de este coronavirus es practicable y se puede lograr en aproximadamente seis meses.
(…) El motivo de unión al receptor del SARS-CoV-2 Spike no puede nacer de la naturaleza y debería haber sido creado a través de la ingeniería genética.

El esquema de producción posible descrito por la Dra. Li-Men Yang es este:

Esto contradice radicalmente la versión zoonótica propuesta, ocultando datos sobre la polémica científica, por el CSIC español, que reporto más abajo, pero también pone de relieve que la incertidumbre sobre la trazabilidad respecto al origen natural o de actos de biología sintética de cualquier agente genético es enorme. Hay que señalar que la Dra Li-Men Yang parece estar enfrentada o en desacuerdo radical con el fin de la política de Den Xiao Ping de “un país dos sistemas” en lo que respecta a Hong Kong, con un trasfondo político de enormes tensiones geopolíticas entre China y los EEUU, pero su trabajo es una síntesis del conjunto de observaciones científicas que sospechan de una manipulación del agente SARS-CoV-2. Señala a la viróloga Shi Zheng-Shi y a su colaborador Dr. Fang Li del Laboratorio de Wuhan así:

Cabe destacar que el autor correspondiente de esta publicación reciente, el Dr. Fang Li, ha sido un colaborador activo del Dr. Zhengli Shi desde 201049-53. El Dr. Li fue la primera persona en el mundo en dilucidar estructuralmente la unión entre SARS-CoV RBD y hACE238 y ha sido el principal experto en la comprensión estructural de las interacciones Spike-ACE2.El sorprendente hallazgo de los sitios de restricción EcoRI y BstEII en ambos extremos de la RBM del SARS-CoV-2, respectivamente, y el hecho de que la misma región de la RBM ha sido intercambiada tanto por la Dra. Shi como por su colaborador a largo plazo, respectivamente, utilizando Es poco probable que los métodos de digestión con enzimas de restricción sean una coincidencia. Más bien, es la prueba irrefutable de que el RBM / Spike del SARS-CoV-2 es un producto de la manipulación genética “.

¿Responderá la Dra. Shi a esta alusion tan directa? ¿Cómo va terminar todo esto?

El primer movimiento registrado a este respecto es, después de casi medio año haciendo sordina, por no decir directamente ocultando las críticas al público, y, como mucho, acusando de conspiranoicos, negacionistas y terraplanistas a la parte de la comunidad científica internacional preocupada por las evidencias e indicios del origen artificial del virus, y de bulos a sus críticas (65), ha sido un artículo publicado en maldita.es, a la sazón una web socialdemócrata claramente capitalista, progubernamental y pro sistema, titulado El ‘artículo’ de la viróloga china que sugiere que el coronavirus fue creado en un laboratorio no tiene evidencias científicas y no está publicado en ninguna revista científica”. reactivo al estudio de la Dra. Li-men se afirmaba que no aportaba ninguna evidencia sobre el origen artifial del virus (66).  En realidad, al contrario de lo que afirma el subtexto, la acumulación de indicios no es prueba concluyente pero si seria evidencia de probabilidad, le guste o no le guste a la socialdemocracia internacional. Ocurre también que las revistas científicas principales son claramente medios de propaganda y jerarquización del capital concentrado biogenético, farmacéutico y agroquímico, en proceso de fusión y relacionado con poderosos capitales financieros mundiales, ahora en concentración con las grandes tecnológicas. Por este caracter de ciencia contratada, la crítica veraz no va a encontrarse en esos medios que, por otra parte, cometen fraudes epistemológicos crecientemente.

Pero, por otro lado, eldiario.es, uno de los medios “de izquierdas” apoyados por George Soros, – un financero de ultraderecha globalista que, según el economista y ex-ministro de economía griego Yanis Varofuakis, presionó al líder de Siryza, Alexis Tsipras, exigiéndole que aceptará el memorandum de la UE y no cumpliera el mandato del referemdum popular griego (67),  firmado por Carlos del Castillo, titulado “El informe de la viróloga china que dice que el coronavirus se creó en un laboratorio está financiado por Steve Bannon“, (68) denuncia que el informe publicado por el equipo de la Dra. Li-men Yang está financiado por la asociación que preside el ultraderechista Steve Bannon, Asociación por el Estado de Derecho,(69) una oenége anti Partido Comunista de China que ofrece financiación a “investigadores” que sirvan al objetivo de derrocar a ese partido. Bannon al parecer es el intermediario y el dinero lo ponen capitalistas chinos enfrentados al PC de China. Por otro lado, en realidad la Dra. Li-Men Yang no lleva meses diciendo que el virus sea artificial, sino diciendo que el Gobierno Chino sería responsable de negligencia y mala voluntad en la gestión de la crisis sanitaria y la enfermedad del covid-19, (Veáse nota 54) y el cambio de orientación de la denuncia por parte de la Dra. Li-men Yang se ha dado este mes, lo que puede implicar oportunismo crítico aprovechando la denuncia del origen artificial del virus para emplearla políticamente, en este in crescendo de contradicciones políticas y geopolíticas a medida que se acercan las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre y la situación en Hong ong se recalienta.

El asunto del origen artificial o natural del SARS-CoV-2 está pues ahora en el foco de las contradicciones entre dos grandes bloques divergentes a causa de la crisis provocada por el auge sostenido de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Pero a las fuerzas del proletariado internacional el asunto debe interesarle en extremo porque existe una corriente malthusiana en la oligarquía globo-oligopolista internacional que pretende reducir la población mundial cosificando a la humanidad, especialmente proletaria.

En todo caso, los jirones de la versión oficial son muchos, por ejemplo, se dice ahora que la dichosa secuencia genética presentada como propia del coronavirus ya estaba presente al menos en cuatro puntos ya en el año 2019 (46), que de ser cierto o bien no deja en muy buen lugar a la hipótesis de la zoonosis sin explicación alternativa, o a quienes creen en la fiabilidad de las pruebas PCR, y en mucho peor lugar a quienes ocultan datos como las críticas a los test PCR y las hipótesis alternativas a la zoonosis al público sin haberlas rebatido en sus trabajos.

Entre los datos fuera de narrativa, encontramos la afirmación del ministro chileno de salud, Jaime Mañalich, de que los chilenos tienen un caso originado en la Isla de Pascua que no es posible trazar (47), aunque, es cierto, ello puede ser debido a que “las pruebas del coronavirus fallan más que una escopeta de feria” y no a un proceso puramente endógeno (48), también encontramos la sospechosa relación entre la vacunación obligatoria de la gripe y la gran mortandad con covid-19 en el Norte de Italia, como apuntó la Dra. Chinda Brandolino (56).

Lo que queda en pie es que el dogmatizante reduccionismo  a la hipótesis de la zoonosis, que elude la realmente existente ausencia de certezas, es, en estas condiciones, insostenible.

Pero tampoco se puede descartar una zoonosis compleja. De hecho ahora – agosto de 2020 – esta llegando la teoría mixta zoonótica -artificial del origen del coronavirus SARS-CoV-2 de la enfermedad del covid-19, de la mano del doctor Jonathan Latham, Ph. D., biólogo molecular y virólogo, y el genetista Allison Wilson, quienes creen que una zoonosis natural pudo haber sido complicada y fortalecida con la intervención científica biotecnológica humana en la Laboratorio de Wuhan (55).

En cualquier caso, el vacunólogo Nikolai Petrovsky, tras un reciente estudio (18) concluyó que el SARS-CoV-2 probablemente se creó en un laboratorio, salvo alguna “coincidencia notable“, y que:

CITA

“Si bien los hechos no se pueden conocer en este momento, la naturaleza de este evento y su proximidad a una instalación de bioseguridad de alto riesgo en el epicentro del brote exige una investigación internacional completa e independiente para determinar si un virus de este tipo de COVID- 19 estaba siendo cultivado en la instalación y podría haber sido liberado accidentalmente ” (18)

FIN DE CITA

Así pues, en esta encuesta rápida, surgen docenas de científicos, intelectuales y médicos que forman parte de la comunidad científica internacional que han expuesto sus dudas o afirmado la teoría de que el coronavirus es un Agente Genéticamente Manipulado, ADN sintetico, o un virus seleccionado por su ganancia de función patógena, aumentada por medio de una aceleración artificial, provocada en laboratorio, de su mutación natural.

Ante esto, no es serio sostener la afirmación política de que no hay divergencias de peritaje en la comunidad científica internacional con relación al origen del Covid-19. Más perjudicial todavía es ocultar la flagrante controversia científica ante la que nos encontramos respecto al origen del Covid-19 (42). Y es marcadamente insensato declarar con marca de indiscutibilidad, so capa de pena de desacreditación profesional a toda divergencia de la falacia de que el SARS-CoV-2 de la enfermedad del Covid-19 fuera con toda certeza una zoonosis (41).

La parte “superior” de la “ciencia” española se inventa un consenso científico inexistente

Sin embargo, fechado en agosto de 2020, un grupo de científicos españoles a encargo del CSIC español, (Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España), ha publicado en un informe titulado “Una visión global de la pandemia COVID-19: qué sabemos y qué estamos investigando desde el CSIC” (61), en cuyo epígrafe 1.2. hay un texto titulado “ORIGEN Y ECOLOGÍA DEL VIRUS SARS-COV-2, EMERGENCIA DE NUEVOS VIRUS”, firmado por Lara Lloret, Montserrat Vila, Julio Benavides, Angel Ruiz-Mantecón y Victoria Moreno, en el que afirman lo siguiente:

CITA

“Los análisis de las secuencias genómicas muestran que, como los demás coronavirus humanos, SARS-CoV-2 representa un nuevo caso de zoonosis, es decir, una infección producida a través de un “salto de hospedador” del patógeno desde otra especie animal hasta la nuestra. Numerosas evidencias científicas apuntan a que el reservorio del SARS-CoV-2 son los murciélagos y que de estos saltó a un animal intermediario. (…)
Es importante resaltar que, aunque el origen de esta zoonosis parece claro que fue la transmisión del SARS-CoV-2 desde una especie animal a personas, al contrario de lo que ocurre en el MERS-CoV, la fuente de contagio actual es claramente por la transmisión de persona a persona.(…)(61)

FIN DE CITA

El informe al CSIC, en cuyo epígrafe sobre el origen al parecer no ha participado ningún virólogo ni genetista, ni ningún médico y si especialistas en ganaderia, zootecnia y epidemiología, parte de la hipótesis de la zoonosis natural, en mi humilde opinión directamente indigente en términos científicos y, desde luego, sin consenso científico por mucho que el partido malthusiano y sus seguidistas intenten fingir que lo haya, pero políticamente fomentada por los fascistas eugenistas, los malthusianos y los ecofascistas. Sin virólogos ni genetistas ni medicos, en cambio el encargo del CSIC incluye a biotecnologos de alimentos, zootècnicos, ecológos y epidemiólogos que de tan multidisplinar pierde lo concreto: ¿de lo particular a lo universal y de los universal a lo concreto? No, de lo multifactorial a lo universal sin pasar por lo concreto; la enfermedad es humana no animal, y hay una diferencia entre los animales que hacen la historia y los animales que viven en la naturaleza. Por supuesto, este equipo del CSIC hace historia, brutal pero historia, al no mencionar en ningún momento la polémica internacional entre intelectuales, médicos y científicos genetistas, patólogos y virólogos, en la línea de fingir la existencia de un inexistente consenso, respecto al origen artificial del SARS-CoV-2, que acabamos de ver someramente líneas arríba, pues al parecer no consideran que tenga la suficiente importancia como para ni siquiera mencionarla. Exactamente lo mismo que están haciendo los tecnócratas contratados por la socialdemocracia y los liberales radicales, a sueldo de los globo-oligopolios propietarios de la OMS en todo el mundo.

Por el contrario, en la Información Científico-Técnica sobre la Enfermedad del Covid-19 puesta en línea por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias,  de la Secretaria de Estado de Sanidad y la Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España en el epígrafe sobre la fuente de la infección en su actualización del 28 de agosto de 2020, se afirma que:

CITA

“Igual que en otros brotes causados por coronavirus, la fuente primaria más probable de la enfermedad producida por el SARS-CoV-2 es de origen animal.(62)

FIN DE CITA

En el epígrafe 2.2 de este mismo Informe Científico-Técnico del Ministerio de Sanidad dedicado a las características del virus también se alude a la probabilidad, o sea a la incertidumbre sobre el origen, cuando se alude al origen del virus:

CITA

Aún no está claro su origen, pero los estudios filogenéticos revisados hasta la fecha de este informe apuntan a que muy probablemente el virus provenga de murciélagos y que de allí haya pasado al ser humano a través de mutaciones o recombinaciones sufridas en un hospedador intermediario, probablemente algún animal vivo del mercado de Wuhan (donde aparte de marisco se vendían otros animales vivos).(63)

FIN DE CITA

Vaya por delante que la teoría del hospedador intermediario es puesta en cuestión, cuando no rebatida, por el equipo de la Dra Yang (64), pero, como vemos, oficialmente el estado español y sus instituciones científicas y sanitarias, al margen y a las antípodas de la polémica internacional aquí documentada, da por tesis demostrada, en el caso de los zooténicos, ecólogos, biotecnólogos y epidemiólogos del CSIC, la hipótesis de la zoonosis que están promoviendo el partido malthusiano internacional, la socialdemocracia y los ecofascistas, mientras que el Ministerio de Sanidad, más cauto, cree que la mayor probabilidad es la zoonosis, y, aunque indirectamente, reconoce y no oculta la existencia de incertidumbre sobre el origen, y de otras hipótesis. Pareciera que hubiera como un tabú, un consigna típicamente política para no atreverse ni siquiera a mencionar la hipótesis, en mi opinión tesis, del origen artificial del virus. Cada cual verá lo que hace, en este artículo vamos a seguir indagando todas las probabilidades sin eliminar apriorísticamente ninguna, puesto que fundamentalmente es un Informe al Proletariado respecto al origen del coronavirus SARS-CoV-2 y sus implicaciones. Y ello nos obliga a incluir todas las informaciones disponibles, sin ocultarlas como está siendo el caso de los tecnócratas pro globo-oligopolistas, adscritos al partido malthusiano internacional, los ecofascistas y la socialdemocracia internacional.


¿Qué probabilidades hay de que el coronavirus Covid-19 provenga de una zoonosis?

Barbacoa de murciélagos en Laos. Créditos: Autor Jhon Pavelka, a través de Wikipedia

¿Cuál es la probabilidad de que estalle una epidemia de coronavirus, causado por un evento zoonótico de Murciélago/Pangolin/Humano en la misma ciudad, de las dos únicas del mundo que se sabe (Chapell Hill y Wuhan) en que se ha estado planificando y se ha hecho artificialmente una zoonosis de coronavirus de murciélago? Acaso inexistentes.

Pero hagamos como que no lo sabemos y supongamos que arbitrariamente diéramos un 50% de las probabilidades del origen del Covid-19 a una manipulación genética en el laboratorio de Nivel IV de Wuhan y, muy generosamente, otorgáramos el otro 50% de probabilidades a la del origen zoonótico, – dejando de lado la rareza probabilística de un evento de recombinación espontanea a tres bandas Pangolin/Murciélagos/Humanos, o evolución convergente vírica, registrado precisamente, ¡oh, qué casualidad!, en Wuhan -, y concediendo, además, por lo muy alto, un 5% de ese 50% de probabilidades de que estallara esa zoonosis vírica también precisamente en Wuhan, entre todos los territorios en que se come murciélago en el mundo, por ejemplo en una población general con comedores de murciélagos de 100 millones de personas en Indonesia, Malasia, Vietnam, Oceania y Sur de China, frente a la de 10 millones de la ciudad de Wuhan (19), incluso así, dando ventajas probabilísticas, a todo trapo, a esta hipótesis de la espontaneidad, la probabilidad sería de una entre veinte, un 5%.


SARS-CoV-2, un Agente Genéticamente Manipulado ¿para qué?

Tubos de ensayo. Cada vez más por todas partes.

Tubos de ensayo. Cada vez más por todas partes.

Inmediatamente después de que se concluye que la probabilidad real es abrumadoramente mayor en favor de la teoría del origen en manipulación artificial que la del origen en una zoonosis espontánea se abren varias perspectivas nuevas.

Una primera perspectiva muy inquietante es que a diferencia de otro tipo de catástrofes cuyo origen artificial o natural se puede distinguir con cierta facilidad, como meteoritos o bombas nucleares, en los accidentes o ataques biogenéticos hacer esta distinción no es tan fácil. Mas entonces ¿dónde queda la bioseguridad cuando los procesos de proliferación de patógenos naturales o artificiales serían indistinguibles en su origen natural o artificial entrando en un siglo que va a ser el del paso de la artesanía genética a la devastadora ingeniería genética industrial emergente del CRISPR cas9 y Prime Editing, – reforzada por la revolución tecnológica de la Inteligencia Artificial -, en despliegue masivo actualmente por su baratez y facilidad de aplicación (59)? ¿qué podría salir mal?

Mientras este interrogante es el nuevo suelo en el que los ecologistas, subsumidos en el malthusianismo, han decidido no cumplir ningún papel limitante y fiscalizador, aunque el riesgo existencial superior brota más del incremento exponencial de la biodiversidad artificial (57) cada vez más audaz a la busca de la ganancia, la notoriedad y la defensa, que de la perdida de la biodiversidad natural, la abrumadora probabilidad del origen artificial del SARS-CoV-2 impone otra grave incertidumbre: si el SARS-CoV-2 es un producto artificial ¿para qué fue construido?

Investigadores como David Feria (20), Boris Kaganov, (21), Larry Romanoff (22) han ensamblado las evidencias relativas al origen del Covid-19, apuntando los dos primeros a un indespreciable posible escape de un patógeno y el tercero sugiere un posible origen artificial de autoría o responsabilidad no clara. Es muy ilustrativo el artículo del periodista independiente Sam Husseini en Independent Science News acerca de los accidentes biotecnológicos en el último medio siglo que los media corporativos fingen desconocer (23).

El escritor y experto analista de la crisis global ruso, Daniel Estulin, en su webinar del 26 de agosto de 2020, recientemente se pronunciaba a favor de un origen natural a partir del argumento de que de ser artificial habría sido devastador, pero esta idea parte de la suposición de que un origen artificial es sinónimo de un escape de origen militar del virus – o tóxico o veneno, que es eso lo que significa la palabra virus en latín – , sin embargo la producción comercial de vacunas es civil, está relativamente ampliamente difundida por el mundo y como toda y cualquier técnica tiene su accidente particular….

Por mi parte, tiendo a creer que ha sido un escape, y no un vertido planificado, básicamente porque considero que el vertido hubiera desencadenado una guerra abierta, excepto en una alternativa posible pero menos probable de luchas internas o chinas o estadounidenses o chinamericanas. En mi opinión, la explicación del origen artificial de un coronavirus  accidentalmente vertido de forma no planificada concuerda mejor con los hechos y las observaciones.


Un Fukushima Vacunalista con consecuencias chernobylianas

Las principales teorías sobre la causa de la aparición de la enfermedad del coronavirus Covid-19 son las siguientes:

  • 5) ZOONOSIS. Muy poco probable;
  • 4) VERTIDO PLANIFICADO de Agente Genéticamente Manipulado por guerra biológica. Muy poco probable;
  • 3) VERTIDO INVOLUNTARIO de Agente Genéticamente Manipulado de guerra biológica. Poco probable;
  • 2) VERTIDO PLANIFICADO bioterrorista cometido por malthusianos para reducir la población mundial. Poco probable,
  • 1) ACCIDENTE INDUSTRIAL vacunalista con consecuencias chernobylianas. Altamente probable.

Esta última alternativa que también es la más silenciada, es, tras analizar y examinar los datos a mi alcance, la causa más probable de todas, muy por delante de las demás. Pero esto es así dentro de una gran bruma de discusiones de entre las cuales las principales son cuatro:

1-. ¿Hay realmente un virus patógeno o solo una secuencia genética que puede ser simplemente un exosoma?

2-.  ¿Es un virus artificial o natural, esto es, puede ser una zoonosis artificial?

3-. ¿Hubo una mala gestión china o una provocación estadounidense en la proliferación de la enfermedad del covid-19 atribuida al SARS-CoV-2?

Ademas de estas discusiones, también se discute la fiabilidad del test PCR (Prueba de reacción en cadena de la polimerasa), de los modelos epidemiológicos y la neutralidad médica de la OMS ante los lobys farmacéuticos.

En lo que sigue exploraré esta explicación del accidente vacunalista industrial con consecuencias chernobylianas en base al curso de los acontecimientos y la lógica de los hechos, aunque aclaro que no veo imposible ninguna de las otras causas posibles, aunque ciertamente me sorprendería mucho que alguna de ellas fueran finalmente la causa de la epidemia del coronavirus. En todo caso, aquí la pregunta clave es ¿cuánto cuesta a la Humanidad la producción accidental de una enfermedad nuueva, tanto si es efímera o si viene para quedarse, en términos económicos y de costos humanos, y por qué se está ocultando que está es por ahora, septiembre de 2020, la posibilidad más probable?


La enfermedad del coronavirus Covid-19 como el Arjé del Mundo

A mediados de la primera década del Milenio, la caída de la ganancia media y el abarrotamiento de capitales comenzó a impulsar grandes caudales de beneficios de empresas concentradas e internacionalizadas hacia la inversión en biotecnología, sobre todo en patentes.

El programa promovido por el presidente de los EEUU, George W. Bush, en 2007 para la guerra bateriológica (24) encubría en realidad una desregulación industrial para ampliar los marcos de investigación y producir patentes para futuros mercados vacunalistas, biogenéticos, biomédicos, anti aging y transhumanistas. Esta tendencia estructural de los grandes inversores no afectaba únicamente a los EEUU, ha ocurrido en todo el mundo. Ha sido una carrera por hacerse con patentes, imponer vacunas, controlar infraestructuras y capital humano, desarrollar mercados como el vacunalista, el biogenético y el biomédico, o comenzarlos, como el anti aging o el transhumanista.

La hierba crece de noche y, sin mucha propaganda, una infraestructura de cientos sino de miles de laboratorios de ingeniería genética industrial han surgido en estas dos décadas ansiosos de producir ganancias. El de Wuhan era – y es – uno de los flamantes buques insignias a escala mundial. Quizá victima de una provocación, quizá víctima de la probabilística en cuanto a que este tipo de escapes, que se producen cada cierto tiempo, es bien ocultado aunque no siempre sea posible hacerlo, ese laboratorio estaba llamado a acoger un proyecto relacionado con el SARS-CoV.

En 2015, al parecer los inversores del proyecto de investigación, mediante aumento de función letal, de SARS-CoV  financiado por la USAID-EPT-PREDICT de EcoHealth Alliance (25), una convergencia de una agencia imperialista estadounidense de carácter malthusiano y organizaciones ecomalthusianas globalistas que, al parecer, estaban interesadas en conocer como combatir una pandemia de coronavirus investigando las alternativas que surgen con los aumentos de función de patógenos. Esto no se sabe si lo hacían por ánimo de lucro o por “altruismo”(!) malthusiano. Por el carácter extremamente riesgoso, aunque no nuevo en su tipología (26), de las investigaciones,  surgió una polémica en la que se terminó prohibiendo realizar esos experimentos en USA por los riesgos existenciales que podían provocar (27).  Este proyecto de investigación reaparece en China, acogido por las autoridades de Hubei, según parece para, en esta convergencia transcontinental de capitales concentrados, hallar solución de rentabilidad en altas biotecnologías a los capitales públicos sobreacumulados.

Probablemente, se trataba de investigar un patógeno virulento creado artificialmente para generar una vacuna que comercializar posteriormente durante las epidemias naturales de coronavirus. El asunto era de interés para el mercado pandemiológico en proceso de creación, en el que no es conspiranoia y si legitima sospecha, preguntarse el por qué  aparecen involucrados en ello precisamente los grupos malthusianos globales financiándolo al principio (28). Por supuesto, en cualquiera de los formatos de venta industrial de vacunas o provisión de infraestructuras pandemiológicas, era un negocio suculento de dinero y de poder (29), siempre y cuando salga bien ¿qué podría salir mal?

¿Qué podría salir mal?

¿Fue saboteado el proceso de producción biotecnológico en Wuhan? Este “comenzó en Carolina del Norte y terminó en China, y en su lista de autores podemos ver varios nombres chinos (…) en particular, la encantadora dama Shi Zheng-Li, (…) quien “todos estos años no se ocupó de ella misma: en 2017, y antes y después, siguió trabajando en su laboratorio no muy seguro en el problema de: ¿cómo pasar el coronavirus de murciélago al hombre?“. Lógicamente, “El resultado lógico de este trabajo ha sido que ” fue Shi Zheng-Li quien diagnosticó la nueva epidemia de coronavirus en Wuhan en diciembre de 2019.” Quizá sí fue un sabotaje, pero tamaña agresión no es ningún juego, por lo que parece poco probable que se hiciera (21), y de haberse realizado lo habría sido en medio de una danza de aprendices de brujo.

 ¿Quizá fue una provocación como llegó a insinuar Zhao Lijian, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino? Zaho Lijian mantuvo en Twitter que “Es posible que haya sido el Ejército estadounidense el que trajo la epidemia a Wuhan“. Pero más bien, bien leido, parece un “y tu más” de contracusaciones entre los EEUU y China que una acusación firme (30). Un ataque virológico no es un asunto menor, es un acto de guerra de la máxima gravedad.

¿O simplemente hubo una falla de seguridad como las que el periodista de investigación Husseini (23) reporta que ha ocurrido muchas otras veces? Quizá nunca lo sepamos. Las cosas tal vez han sucedido así como las relato a continuación:

La epidemia se desata en noviembre en Wuhan, pero el laboratorio retrasa su comunicación a las autoridades de Hubei cruzando los dedos para que no tenga que ver con ellos, pero no hay suerte, no es la epidemia anual de coronavirus. Finalmente se lo comunica al gobierno de Hubei, que tiene que contárselo al gobierno chino, otro retraso más, de un día, dos o tres, mientras entre los mayores apuros decide cómo contárselo. El Gobierno chino entra en pánico al saber el origen del Covid-19, e impone una sobre-respuesta ante la gravedad de la incertidumbre. Esto trasciende internacionalmente. (Para Tierry Meyssan existe la creencia tradicional en la población china de que cada vez que China “sufre una catástrofe –terremoto, huracán o epidemia– es porque ‎el gobernante ha perdido ese mandato celestial. Ante esa percepción cultural de las cosas, y ‎a pesar de que vivimos en la era moderna, el presidente Xi Jinping se sintió amenazado por la ‎irresponsabilidad del gobierno regional de la provincia de Hubei“(49). Pero hay hoy quien dice que Estados Unidos forzó a la OMS a emitir dos declaraciones que no quería aprobar, (..) con el objetivo de “bloquear a China del comercio internacional, aunque esta vez con una coartada sanitaria”(50).

La geopolítica del coronavirus

En ese panorama, el objetivo de toda o una parte de los imperialistas occidentales de los EEUU al forzar la declaración de pandemia habría sido ese, el mismo que persiguen en Hong Kong o con Huawei: bloquear a China del comercio internacional, aunque esta vez con una coartada sanitaria.

El trasfondo global es inquietante. Aquel problema de 2007 de sobreabundancia de capital sin nicho de inversión rentable no solo no se había superado sino que, además, se ha recrudecido. Microsoft reenvía sus excedentes sistemáticamente a inversiones en biotecnología para abrir ese mercado globalmente a un vacunalismo tecnológico, de nuevo cuño, orientado a ofrecer infraestructuras de control de identidades a los funcionariados estatales para controlar a su población, sobre el mercado securitario estatista internacional en el que tiene experiencia anterior.

Tienen productos estrella: I2020, un chip subcutáneo de lo más tech para ponérsela a toda la población y gestionar los movimientos de personas, el sueño del comisario Fouchet hecho realidad. Saben que puede ocurrir una epidemia desde hace años, pues conocen la cadencia de accidentes vacunalistas industriales mejor que nadie, y se han preparado para sacar el mayor rendimiento político y comercial de ello. Tanto es así que incluso realizaron uno de sus ejercicios de preparación un par de meses antes en el célebre Evento 201 (31).

Mientras tanto, toda esta red malthusiana apoyada en capitales concentrados globales, el abortismo y el ecofascismo, de pronto muy interesada en la epidemiología y las vacunas en África, el climatismo, y la Agenda 2030 de la ONU, no deja pasar oportunidad de aplicar experimentaciones malthusianas empleando reñideros de capitales excedentarios como la OMS.  La OMS encubre el accidente industrial cuanto puede pues la mayoría de sus miembros son del gremio. En la OMS, de hecho, un ex-CEO de Microsoft dirigía ya el capital allí reinante, por las suculentas subvenciones que otorga. Años de apabullante despliegue de infraestructuras de apoyo global no iban a ser en balde a la hora de sembrar el pánico y tomar el control en el momento preciso, cuando la ocasión estalla en todo su esplendor.

El ARJÉ del Mundo

El árje del mundo

El Arjé del Mundo. Viendo la oportunidad de expansión y despliegue de mercados, y estando el resto del capital concentrado en tecnológicas como las Google, Appel, Faceboock, Amazon, Vodafone, Sansung, IBM, y un largo etcétera, atento a los movimientos de la competencia en biotecnología, biología sintética y a la situación en China, el curso de los acontecimientos cambia. Parece que una tecnológica muy concreta presionó a la OMS el día anterior a la celebración del evento global Mobile Congress 2020 a realizar en Barcelona, de forma indirecta ediante testaferros que van de filantropos, para pasar de la declaración de emergencia a la declaración de pandemia, el 11 de marzo de 2020, determinando la impactante anulación del evento de Barcelona, que se sumaba al cierre de vuelos internacionales decretado por la administración Trump, aprovechando el momento para seguir desplegándose en su guerra comercial con China. Así se transformó la pandemia en noticia realmente global, un verdadero boom informativo global explotando a cámara lenta. Un mundo de posibilidades de nueva ganancia se abría.

La revolución tecnológica de la Inteligencia Artificial y años y años de desarrollos de tecnologías de todo tipo dan su oportunidad a quienes dicen poder proveer a los ejércitos de epidemiólogos, supuestamente salidos de la nada, de armas de combate contra el horrible enemigo, un virus informe, sin muro posible que lo contenga. Es un estado de guerra, hay que saber dónde está el virus y, finalmente, hay que destruirlo con una vacuna. En realidad, China había tomado la delantera al Occidente en la datificación social arrasando con la privacidad e intimidad individuales y colectivas, llevando a un plano superior a la alienación, mediante aplicaciones de Inteligencia Artificial y de Internet Móvil, pero esa ventaja se acabó. En cuestión de dos semanas, empresas, estados y propietarios solventes de todo el Occidente pasaron a disponer de un mercado de la información nuevo, con datificaciones intensivas y masivas, 24/7 a todo espectro de manera universal, y sus nuevas infraestructuras provistas por las tecnológicas globales más avanzadas eran desplegadas en cuestión de semanas sino de días, orientándose hacia un grado dominación del hombre medio que ni los condes del siglo XII lograron tener.

El Arjé del Mundo. La declaración de pandemia de la OMS, – una organización global -, una sobre-repuesta que incrementaba la sobre-repuesta china, -´el estado más poblado más desarrollado – y desataba la convergencia de las tecnológicas globales – verdaderos gigantes colosales, titanes de la comunicación – en sembrar el pánico mundial, coincidió con el inicio de la temporada de coronavirus normales en muchos países.

La concentración de enfermos en los hospitales, que normalmente se quedan en casa hasta que se les pasan las fiebres y las toses, ocurre porque esta vez creen que pueden morir y afluyen  a las urgencias muy asustados. Los trabajadores sanitarios ante el aluvión y la gravedad del pánico entran también en miedo-pánico y turbulencias de descontrol, poniéndose a aumentar copiosamente el caudal de pánico. Los trabajadores de las residencias de ancianos deciden volver a cuidar a sus familiares en el marco de una cuarentena que se promete larga, volviendo a sus países, o huyen en pánico a sus casas (32). Ocurre un gerontocidio (33).

Los gobiernos son incapaces de frenar la catástrofe sanitaria (34) que desencadena el tsunami de pánico y declaran confinamientos generales y estados de alarma, a partir de este modelo de catástrofe en Italia y el estado español. La clase obrera acomodada, o aristocracia obrera, apoya la huelga de capital del salariado acomodado en su conjunto, y se autoconfina antes del decreto de confinamiento que no alcanza a las trabajadoras de los supermercados, pero si hundió a masas de autónomos y proletarios en precario. Los sistemas sanitarios son un fraude descomunal, pasto de mercados cautivos, enfermización e imperio farmacológico, la catástrofe no ha salido de la nada. La ola de pánico revela los pies de barro del sistema de salud público y privado capitalista, pero sigue acumulando energías sociales y desarrollándose, produciendo una lucha de clases feroz, constituyente.

El Arjé del Mundo. Durante una década los socialdemócratas han dicho en todo el mundo que imprimir dinero superaba la crisis de ganancias y restituía la normalidad social. Por supuesto, no hacia falta hacer ninguna revolución social ¿acaso no seguía funcionando todo? ¿no seguían cobrando los funcionarios y circulando el dinero de un lado para otro, subvencionando estas o aquellas industrias y cinturones sociales de apoyo? ¿cientos de millones de desempleados, sin vivienda, explotados, sin futuro? ¿y qué? Que funcione la máquina… Pero de la máquina de imprimir dinero no sale dinero, salen guerras.

En la ola de pánico estallaron todas las medidas de contención del gasto estatista, y las cuentas del capital estatista quebraron de inmediato. Tanto mayor era la deuda impagable hecha pública cuanto más enérgica la respuesta a la epidemia. Los días de rentismo de la deuda se acaban, llegaron a su novamás, y se impone desplegar un régimen militar. Y eso es el estado de alarma, de alarma excepcional, de alarma por el pánico, que se seguirá sembrando, y por la situación de quiebra del estado, que saca a colación el estado de alarma, mostrando musculo de poder, como derecho de señoreaje sobre la población. Si el capitalismo no funciona la tributación si puede hacerlo. Esto ya ocurrió en Roma hace casi dos milenios.

Resumiendo, el accidente metió el pánico en el gobierno chino, lo que los capitales concentrados globales estaban en disposición de aprovechar. El estado de excepción global lo declaran la OMS y las tecnológicas globales, donde fluye el soberano global. Este devasta los sistemas sanitarios barriéndolos con su tsunami de pánico demostrando que sus pies eran de barro. El impacto hace estallar la crisis mundial de la deuda pública y pone en riesgo al rentismo tributario de las clases medias socialdemócratas, que declaran estados de excepción locales. Y así surge una alianza de clases global del coronavirus en la que forman la mayoría de los funcionariados con problemas de prosecución de la extracción de rentas vía desarrollo de la deuda pública; el capital “humano” del aparato industrial biogenético en desarrollo, este si, exponencial, un sumidero de plusvalía; la vieja aristocracia obrera sesentayochista y los propietarios del capital concentrado global, así como un cinturón social de apoyo amplio incluyendo el proletariado cautivo y el dimisionario de la revolución social por una renta bien llamada mínima pero mejor aún máxima, porque será lo máximo a que podrá aspirar todo aquel que se deje subsumir con ella.

En este horizonte de escombros, mi hipótesis es que esta catástrofe de primavera de 20202 no es debida al coronavirus de Wuhan, que todavía no ha llegado, sino al fallo en cadena de las limitaciones al tsunami de pánico. Y esta carencia de medios defensa es debida, entre otras cosas, a que los ecologistas burgueses y de clases medias tomaron toda denuncia de los malos procederes y de la ausencia de toda transparencia de la industrialización biogenética, como “conspiranoia”, a cambio de que fluyeran subvenciones y ayudas consorciales a sus burocracias. Para encubrir esta dimisión social, se lanzaron a las explicaciones malthusianas de la crisis ecológica, abandonando toda defensa de la población bajo ataque de contaminación, para pasar a atacarla fingiendo defender ecosistemas en apuros a 20.000 kilómetros de distancia.

Si esta hipótesis de que el patógeno verdadero no ha llegado es correcta, y sabiendo las consecuencias a largo plazo que han tenido con anterioridad otras catástrofes vacunalistas sobre la población, – catástrofes que los funcionariados ocultan pues la industria vacunalista es una fuente de información, poder, control, disciplina y mando de clase social y aliada natural-, aun está por llegar el virus genéticamente manipulado de Wuhan. Afortunadamente, Montaignier afirma que al ser una quimera la misma naturaleza lo va debilitando: ““La naturaleza no admite ninguna construcción molecular [artificial], elimina estos cuerpos extraños … incluso si no hacemos nada, las cosas mejorarán, pero después de muchas muertes …” (35).


Marzo de 2020, el evento inaugural de la Socializacion Robótica

A partir de aquí se abren otras cuestiones, sobre el carácter totalitario de la epidemiología, sobre el auge de la tendencia malthusiana que comenzó imponiendo el abortismo contra la revolución social y ahora se lanza a la consideración de los seres humanos como materia prima del proceso de producción capitalista, sobre el paradigma vacunalista que desborda en totalitarismo a la soberanía espiritual de la Iglesia sobre el pueblo y las personas con la soberanía fisicalista totalitaria del Estado socialdemócrata, – estado que es siempre desde hace 6.000 años una alianza de clases para el desarrollo de la explotación de los proletariados mediante el señoreaje de la plusvalía tributaria – sobre la población explotada y los sujetos críticos. La ocultada sobre-vacunación sistemática durante décadas, la ausencia de bioética en las experimentaciones sobre poblaciones empleando el vacunalismo. El empleo industrial de las vidas de otros, como los humanos embrionarios, para generar productos fundándose en la deshumanización radical de los embriones que no es el punto de llegada sino el punto de partida para la deshumanización general del proletariado y el ser humano en general. De los seres humanos, claro está, no propietarios de capital, arrojados al cubo de la materia prima industrial tras ser reducidos a meros algoritmos biológicos de la nueva industrialización biotecnológica.

Y, por supuesto, se abren el resto de las crecientes cuestiones de riesgos existenciales no solo de la industrialización biogenética exponencial en marcha durante la IV Revolución Industrial o Fase Robotizadora de la Acumulación de capital, sino de esta  multiplicada por la Revolución Productiva de la Inteligencia Artificial, el Big Data, el Internet de las Cosas, el 5G y la red satelital de baja órbita, la robótica, la fabricación aditiva, la Realidad Virtual, todo lo cual desarrolla pero también subsume, aplasta y enjaula a esta nueva materia prima humana industrial datificada de la Robotización.

La nueva normalidad, con la constitución de esta alianza de clases global en espaldarazo de la impunidad de la industrialización biogenética, totalmente despiadada, no es otra cosa que el momento inaugural de la Robotización, cuando el Arjé del Mundo del capital de la máxima ganancia posible pasa a la defensiva, la defensiva del Arjé del Mundo de la mínima perdida posible. Un régimen militarizado global, a la busca de sustitución de la máquina de imprimir dinero-papel.

En Baskonia

A viernes 23 de mayo de 2020

Karlos Agustín García-Salmones


Notas

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