Hikiko Moris, Incels, Soshoku Danshes y Mujeres Carnívoras. La tasa de ganancia y la sexualidad proletaria

<span style="line-height: 150%;background-color: black; color: white; padding:10px;">Hikiko Moris, Incels, Soshoku Danshes y Mujeres Carnívoras. La tasa de ganancia y la sexualidad proletaria</span>

Efectos de la Tendencia Decreciente de la Tasa de Ganancia y la lucha de clases en la sexualidad proletaria a inicios de la Socialización Robótica

[2º Edición. Versión del 08-09-2020| Corrección 57]

La aceleración en la reestructuración postoyotista ha sido exponencial durante la epidemia del coronavirus, y nos ha puesto a puerta gayolas de la Socialización Robótica.

     Posiblemente, el país con el aparato productivo y la vida reproductiva más robotizados del mundo sea Japón. Debido a la altísima composición orgánica media del capital y a la larguísima escala de especializaciones alcanzada por la división social del trabajo sobre el alto grado de desarrollo de sus fuerzas productivas, Japón es un país paradigmático en cuanto a las trazas sociales, culturales y biopolíticas que va a ir tomando la Socialización Robótica, ahora en acelerada implantación en nuestro entorno.

     Además de la alta composición orgánica y técnica media del capital, – en la que Japón va en una de las posiciones más desarrolladas del mundo -, por cuestiones históricas la biopolítica neomalthusiana allí triunfó ya en plena fase fascista-imperialista y tempranamente, con la legalización del abortismo en 1928 (I), a imitación de la URSS pre estaliniana.

     Tras su derrota en la guerra, en el país quedó abiertamente instaurado el régimen biopolítico neomalthusiano dos décadas antes que en el resto del mundo occidentalizado, siendo empleado el aborto como medio anti conceptivo de forma masiva a partir de a partir de inicios de los años 1950s. Esto, al igual que en China, explica el acelerado crecimiento de la acumulación de capital ocurrido en la postguerra, a ritmos increíbles del 10% del PIB y más, puesto que el abortismo favorece la acumulación de capital al acelerar la disminución del salario mínimo proletario, tanto porque lanza de forma fluyente a las mujeres a la Esfera de la Producción como superpoblación relativa que debilita a la oferta de fuerza de trabajo, como porque elimina la porción del salario proletario dedicado a la procreación del proletariado, o sea, al sostenimiento de niños y humanos embrionarios.

   Setenta años después de la instauración del régimen biopolítico neomalthusiano y de esa masificación con veinte años de antelación que los otros principales centros de acumulación de capital mundiales, podemos afirmar que Japón es el país con el desarrollo biopolítico más neomalthusiano del mundo.

     A la vez, Japón es una sociedad occidentalizada (II) que, no obstante, es relativamente más colectivista, en relación al grado de intervención del estado en la vida social cotidiana, que el resto del mundo occidentalizado, el cual, sin embargo se dirige hacia esa misma situación de mayor colectivización biopolítica de las fuerzas procreativas, reproductivas y de todo tipo, a medida que se incrementa la tendencia actual a la Socialización Robótica en el aparato productivo y en la vida reproductiva de la población.

Tres figuras biopolíticas resultado de la negación capitalista neomalthusiana

     Con relación a la biopolítica sexual o procreativa, hoy Japón nos ofrece tres figuras biopolíticas especiales diferenciadas de tipo obrero, con sus prerrogativas de procreación negadas en el modo de producción capitalista. Pero estás figuras biopolíticas de tipo obrero están en ciernes de experimentar una expansión social, dependiendo de los nuevos estadios que alcance la ganadería humana neomalthusiana o freudo-malthusiana antiproletaria en esta fase entrante de la Socialización Robótica, a medida que sigue incrementándose la composición orgánica del capital más concentrado, y prosigue la centralización del capital alrededor de las tecnologías que promueven y son promovidas la Socialización Robótica.

     Al final de la Reestructuración Postoyotista, ahora candente, y ya en la vorágine de los cambios productivos que traen especialmente las transformaciones del Tipo y el Modo Tecnológico, especialmente por la introducción de la Inteligencia Artificial, los Hikikos Mori, Soshokus Danshi y Mujeres Carnivoras comienzan a ser el pasado de los países y las poblaciones más avanzados en la hipercosificación humana que viene a desplegarse a nuestro futuro inmediato.

     Pero para comenzar a entender qué forma y figuras biopolíticas y qué Composición de Estatus, trae la Socialización Robótica conviene conocer más de cerca a estas figuras biopolíticas de procreación y sexualidad negada.

Una estampa de desocialización de tipo hikiko mori o de soledad condicionada por condiciones socio-económicas

      En primer lugar están los hikikomoris, (1). Estos son considerados por la burguesía simples parásitos sociales. En realidad, normalmente son, en último término, hombres jóvenes socialmente aislados y autoaislados, con bajos recursos y de familias proletarias. Desde luego no seres lamentables productos de sí mismos, sino, mas bien, el producto social directo de la dinámica estructural del capital con alta composición orgánica media y reformismo avanzado.

     El almacenado de seres humanos en sus casas, transformados en capital humano que ha devenido no rentable, es una consecuencia necesaria de la relación salarial altamente desarrollada, y uno de los efectos sociales que más se agudizan a medida que la Tendencia Decreciente de la Tasa de Ganancia Media aumenta.

     Sin embargo, la producción de hikikos mori no es suficiente para albergar a los sobrantes en el Numerus clausus de la procreación capitalista muy desarrollada, y así surgen también los soshoku danshes, pero no de la nada.

Tendencia decreciente de la tasa de ganancia media… y de la procreación y las relaciones sexuales humanas en el proletariado

Política Antisexual

      Con anterioridad a las revoluciones burguesas sí parece haber habido represión de la procreación del proletariado campesino por cuestiones de clase, pero desde finales del siglo XVIII coincidiendo con las revoluciones productivas y democráticas burguesas se expandió la población hasta llegar a la magnitud actual que tanto disgusta al partido malthusiano globalista, la burguesía y las clases medias actuales. El incremento numérico de la población es el resultado de las luchas socialistas, comunistas y anarquistas, tanto en el campo como en la ciudad, no una calamidad a revisar y denigrar como la propaganda neomalthusiana y ecofascista afirma a diario.

     La gran reforma capitalista de la sexualidad humana, especialmente en el proletariado, comenzó en el siglo XIX con burgueses y médicos de clases medias prometiendo ser capaces de lograr la separación de la sexualidad humana y la procreación humana; en realidad de separar el placer obtenido con la relación carnal de la procreación humana resultado de esa relación. Eso si, sin decir quienes iban a ser los perdedores.

      Ya he insistido en que no se puede separar la sexualidad de la procreación y conservar la sexualidad, pues el resultado de separar el proceso en si constituye una desintegración. Por eso, el neomalthusianismo, especialmente en su discurso político-cultural, conceptualmente es un fraude: los anticonceptivos minimizan la sexualidad humana y maximizan el erotismo, por eso no se puede hablar de Revolución “Sexual” durante la instauración del régimen biopolítico neomalthusiano en los años 1960s-70s en los países capitalistas centrales, y sí, más bien, de una Contrarrevolución Erótica.

      Pero en sus inicios, se pasaba del malthusianismo del siglo XIX que Marx combatió por ser una declaración de guerra contra el proletariado, al neomalthusianismo del siglo XX, liberal y nuevo, majete y luego pop…  pero con exactamente el mismo objetivo estratégico a alcanzar que el malthusianismo de toda la vida: El control político, cuantitativo y mercantil de la reproducción biológica del proletariado. La misma guerra con otras formas.

      Este nuevo malthusianismo, que ha triunfado en el último medio siglo haciéndose pasar por comunista y anarquista, es el neomalthusianismo, pero podriamos llamarlo también malthusianismo postmoderno.

      La aportación específica del neomalthusianismo a la coalición de la burguesía y las clases medias consistía en en ofrecer el mantenimiento del control cibernético clasista sobre la biopolítica de la procreación en el proletariado, y los pobres en general, pero no por medio de la abstinencia del placer carnal de la relación sexual, como predicaba Malthus, sino por medio del empleo de todo tipo de medios de guerra contra la fertilidad humana proletaria, – mecánicos, culturales, psíquicos, químicos y quirúrgicos – contra la concepción primero y, luego, ya fuera de control, contra los embriones humanos mismos, especialmente contra los no rentables a la acumulación de capital, a los que se ha dado muerte en masas de miles de millones de individuos siguiendo esa ideología y a impulso de esos intereses de clase contrarrevolucionarios.

     Durante la fase toyotista, después de una “revolución” neomalthusiana cuasi mundial de colorines, de clases medias, centrada en los fraudes y usurpaciones de 1968, se implantó esta Política Antisexual en todo el Occidente asegurando al mundo que era marxista, – sin informar, claro está, de que durante el periodo revolucionario de la URSS había sido prohibida por sus resultados -. Esta política se presentaba como el principio del placer y el deseo, lo joven y moderno, que finalmente triunfarían sobre la represión oscurantista, antigua y tradicional.

      El proletariado mundial, situado entre la antropología liberal y la sicología cristiana, una vez ocultadas las conclusiones revolucionarias de la aplicación del neomalthusianismo en las URSS que significaban la síntesis de lo positivo de ambas tradiciones o acumulaciones de selecciones culturales históricas adhoc, que no meramente ideologías dominantes, se encontraba intelectual e historiográficamente desarmado ante la marea alta del neomlathusianismo de las clases medias de los años 1960s-70s, fomentada por la burguesía internacional.

     El resultado de todo este proceso es que hoy no entendemos lo que está ocurriendo con el proletariado masculino y vamos camino de no entender a lo que le están abocando al proletariado femenino sacando a sus cuadros del análisis objetivo, eliminando la consideración de los hechos, e introduciendo en el proletariado una ideología que llaman “feminismo” para sustituir a la autonomía política espartaquista de las mujeres proletarias con la política imperialista y globo-oligopolista feminista.

     Una importante síntesis descriptiva relativa a la historia reciente de la Política Antisexual, la encontramos en un video de Xeno, en el que esta yotuber nos informa de algunas de las determinaciones y consecuencias resultantes de la introducción de la píldora abortiva – que no “anticonceptiva” – en las relaciones biopolíticas procreativas en la población proletaria:

[VIDEO]“La Revolución Sexual” Por Xeno

Logo de Xeno en Youtube

     Lo que Xeno saca a colación es la muy ocultada relación entre la introducción de la píldora abortiva  – mal llamada, insisto, anticonceptiva – y los drásticos cambios sociales toyotistas, claramente relacionados con la destrucción de la familia nuclear en amplias fracciones del proletariado mundial desde mediados de los años 1960s.

     Esto los liberales radicales, que incluso creen ser marxistas, lo positivizan porque consideran que la supresión de la familia nuclear en el proletariado equivale a la abolición de la familia como base económica de la sociedad de clases, quehacer político que es la labor del movimiento revolucionario del proletariado, sin embargo, en El Manifiesto Comunista se alude más directamente a la abolición de la familia burguesa, que es precisamente lo que no sucede con el neomalthusianismo, y a las relaciones familiares fundamentadas en la propiedad.

     La destrucción de las redes familiares proletarias durante la instauración del régimen biopolítico neomalthusiano se producen, sin embargo, sobre la base condicional de la no propiedad y de carecer las familias proletarias de condición económica de rentabilidad para la acumulación de capital en el modelo DTF (Deudarizado + Toyotista +Feminitario.). Esto parece venir a agravarse con el despliegue de la socialización robótica.

      Toda esta cuestión de clase Xeno la intuye, pero sus demostraciones argumentadas no tienen en cuenta el carácter principal de su contradicción, tampoco la dinámica estructural del salario mínimo hacia la alta capitalización de la fuerza de trabajo en las extensas y muy pobladas regiones centrales de la acumulación. En cambio, su análisis disecciona de una manera magistral la consecuencialidad de la introducción de la píldora abortiva en las relaciones sociales de procreación, y su impacto radical en la Composición de Estatus adhoc a esa lucha de clases, y devastador en la socialización interna de la clase durante el toyotismo.

     Sin embargo, su conclusión excluye que ya desde 1820, con las líneas de política económica malthusianas propuestas por la propietaria capitalista y economista feminista Harriet Martineaux, varios fracciones de la clase dominante han venido buscando activamente medios de control cibernético de la natalidad proletaria, primero mediante prescripciones sociales, a las que desde 1880 diversas fracciones médico-técnicas han buscado dotar de medios químicos de posibilitación.

     Esto es, el avance del que dice Xeno que sale la supuesta “Revolución Sexual” de los años 1960-70s, o sea, la Contrarrevolución Erótica, estaba siendo intensamente buscado por la burguesía, y sus aliados de clases medias, por cuestiones de lucha de clases, de raíz malthusiana y eugenista, – relacionadas con la adecuación del salario mínimo, con el control político e ideológico de la natalidad proletaria y con la reconstitución del predominio de la demanda de fuerza de trabajo de la manera más barata posible -, desde 80 años antes de la masificación del empleo de la píldora “anticonceptiva”.

     Ha sido una catástrofe de desigualdad y muerte de la que ya, mientras cruzamos el umbral de tránsito entre el toyotismo y la  Robotización, crecientemente la burguesía y las clases medias no necesitan ocultar su verdadera naturaleza eugenésica y darwinista social, donde el subproducto de la escisión mecánica Placer/Procreación compone un Mercado del Erotismo en gigantesca expansión sobre las ruinas de la sexualidad humana proletaria, devastada por el proceso del capital y la malthusiana Política Antisexual.

     Para tener una idea de lo que se nos viene encima, conviene estudiar lo que está ocurriendo en el país está más avanzado este desarrollo reformista neomalthusiano del capitalismo y, a la vez, más robotizado, las tendencias que están emergiendo hacia su masificación en los EEUU y lo que está ocurriendo aquí.

La situación de ruinas neomalthusianas en Japón hacia 2020

Japón, Mapa físico

     Téngase en cuenta, antes de ver observar el panorama completo, que la primera causa de muerte entre los hombres de 20 a 44 años en Japón es el suicidio (13). Se aproxima a medio millón de hombres jóvenes muertos en las últimas dos décadas.

     Allí, como hemos visto, los hombres jóvenes asexuados o asexuables, – o directamente sobrantes sexuales -, se dividen en dos grupos, uno son los hikiko moris, que no tienen dinero para procreación ni trabajo, no salen de casa e incluso están recluidos en sus habitaciones, sostenidos por sus madres. Estos son millones, y posiblemente, con otros nombres, docenas de millones, si no más, en todo el mundo. Y, con mayor solvencia, pero también sin medios de procreación, están los shoshoku danshes, hombres jóvenes asexuables/asexuados/sobrantes sexuales, que temen a las mujeres, aunque se atreven a salir de casa.

     Por último, están las mujeres carnívoras, se trata de mujeres que tienen un umbral de oportunidad de dos o tres años para poder tener hijos entre los 30 y 33 años, y se vuelven sexualmente agresivas en ese edad sabedoras de que si no consiguen pareja sexual durante ese lapso de tiempo ya no podrán procrear:

  • – (…) El sociólogo Masahiro Morioka es un experto del tema. Piensa que a los hombres japoneses cada día les cuesta más ligar, sobre todo a los que no soportan el rol de macho dominante, y a los que no quieren intentarlo por miedo al fracaso. El paso de la sociedad machista a la actual, con las mujeres independientes e iguales a ellos, lo demuestra. También está una tendencia curiosa, como que muchas mujeres sólo prefieren como pareja a hombres con empleo estable, y hay una curiosa teoría del economista Takuro Morinaga, que cree que “la incapacidad de los hombres feos” para quedar con mujeres también es motivo de la baja natalidad, debido a la tendencia de que ellas prefieran más a hombres guapos y ricos.(2)
  • – (…) Luego de recolectar datos de alrededor de 3.000 personas entre los 16 y los 49 años, se demostró que de los 655 encuestados casados, el 47,3% de los hombres no habían tenido relaciones sexuales en el último mes, frente al 47,1% de las mujeres. Una tendencia que según el presidente de la JFPA, Kunio Kitamura, es cada vez más común desde el último estudio hecho en el 2014.(3)
  • – (…) Un récord de un 47,2% de los hombres y mujeres casados ​​ afirman no mantener relaciones | El 35,2% de los hombres afirma estar demasiado cansado debido al trabajo. (4)
  • – (…) Un sondeo del gobierno sobre la actitud de los japoneses frente al sexo y el matrimonio concluyó que más del 60% de los hombres solteros con edades comprendidas entre los 18 y los 34 años, así como la mitad de las mujeres solteras de esas edades, no tienen pareja.

       Lo que aquí entrevemos es la consolidación de una estructura de sectores de clase en lo biopolítico, – mucho mas agudizada en la Socialización Robótica que durante el Toyotismo -, donde una fracción cada más amplia de excluidos de la sexualidad, – que no del erotismo – por carencia de medios reproductivos (vivienda, empleo, formación, estabilidad) crece a la vez que otro sector pierde el apetito sexual por sobreexplotación y castración sicológica (femenina y masculina) en el proletariado.

      Por supuesto, dialécticamente, la concentración de medios y tiempos liberados genera con una fuerza inversamente proporcional a la antisexualidad en el proletariado, el poligamismo de las clases medias, claramente retroaccionario y resultado de la desigualdad y del uso de humanos proletarios como combustible de la acumulación de capital (14 y 15), que sin embargo la socialdemocracia y los liberales radicales presentan como liberación sexual mientras reproducen de forma ampliada y profundizada, en continuo, las condiciones socio-materiales de este poligamismo capitalista, fundado en la propiedad de dinero, grado de capitalización humana, y de inserción en el régimen. Así, la crítica aparentemente razonable a la monogamia de las izquierdas liberales radicales, finalmente funcionariales socialdemócratas, resultan ser archireaccionaria, y los supuestos “machistas” “misógenos” las víctimas de clase de esta opresión poligamista de clase fundada en la explotación plusvalísta.

     Así, figuras biopolíticas homónimas en Norteamérica a los hikiko moris y los shoshoku danshes son los incels, odiados por las mujeres feministas burguesas y de clases medias que consideran sus peticiones de sexualidad y sus quejas por aflicciones de celibato involuntario el resultado de una supuesta misogenia. A estos incels los defiende Xeno con una argumentación analítica de su posición en la Composición de Estatus de la sexualización capitalista tardía de una manera también magistral:

[VIDEO] En defensa de los incels: el discurso del odio | Xeno

     En la Composición de Estatus resultado de la lucha de clases y la dinámica de las estructuras, estos incels, (involuntariamente célibes), son el resultado de la expansión de la poligamia neomalthusiana, a partir de la socio-sexualización adhoc a este grado de la explotación, que no resultado de ninguna liberación; Las mujeres tienden a competir por los hombres con más estabilidad económica, mejores de condiciones de salud, y más recursos materiales, o dinero (16). Esto es, a mayor precariedad e inestabilidad de ingresos y medios de vida, y a mayor desigualdad, mayor costo de los medios de reproducción y procreación necesarios, mayor poligamismo.

     La normatividad monogámica es sustituida por la normatividad poligámica a medida que se concentra la riqueza y así también los medios materiales de reproducción y procreación. Las coaliciones de machos alfas, de clase, rodeados por colectivos de mujeres polígamas, como “partidos”, “sindicatos”, “redes sociales”, normalmente son el correlato de la concentración de la riqueza resultado de la alineación de plusvalía. Por estas condiciones materiales, las campañas de rechazo a la monogamia y ensalzado del poligamismo en el proletariado lejos de ser progresistas son retroaccionarias, opresoras y funcionales al desarrollo de la explotación.

     Sin embargo, esta verdadera concentración y acotación de la procreación socialmente disponible y mercantilización del erotismo no es un punto de llegada, es el punto de inicio de un otro desarrollo dialéctico nuevo, su punto de salida puesto que a la burguesía malthusiana y las clases medias neomalthusianas, normalmente liberales radicales y/o socialdemócratas, no le parece suficiente.

     En este punto, se cree que entre el 80 y 90% de los varones usan la pornografia. Esto es el resultado de la supuesta “revolución sexual”, o mejor dicho, antisexual; la gestión barata de la demanda sexual con placebos eróticos sustitutivos de bajo coste, que componen un mercado mundial altamente concentrado en un duopolio, la industria pornográfica, que mueve entre 3 y 7.000 millones de euros, cuando menos. En base a la pobreza sexual y afectiva que estamos viendo, en la que los incels, hikiko moris y shosoku danshes son la punta del iceberg, también está el mercado de las relaciones carnales, una parte informal, basada en la pareja económica, quien sabe si un 30 o 50% del total de los enparejamientos y que no depende de la familia para existir, depende de las relaciones sociales de producción basadas en el valor, y otra asalariada, que se conoce como prostitución y en la cual forman no menos de 42 millones de personas, 85% de ellas mujeres, en el mundo (17).

     A medida que cae la ganancia media y el capital se protege aumentando la explotación y reduciendo aún más los salarios del proletariado y encareciendo la parte del excedente que mitiga la depauperación del proletariado en posición de sobrepoblación relativa, crece la masa humana en subempleo, pero también en sobrexplotación, y no solo la población desempleada estructural… allí es donde la gran marea de la Política Antisexual reformista de masas encalla todas las naves en la Desexualización neomalthusiana, eugenésica y darwinista social  a que nos ha hecho arribar la lógica del capital.

     Camuflada en una hipertrofia del erotismo en un mundo hipersexual, – en realidad con procesoso como la industrialización de la pornografia en un mundo de creciente soledad -, la Política Antisexual termina por hacer aparecer la realidad invertida; La burguesía y las clases medias interpretan que la “liberación sexual”, o sea la instauración del neomalthusianismo como norma burguesa, ha creado una sociedad hipersexualizada – que en realidad no existe – eróticamente libre… lo que, en realidad, sobre todo en el proletariado, significa la norma de no tener ninguna sexualidad, e incluso crecientemente ni siquiera relaciones carnales, esta es la normativización real, que no la presunta normatividad “heteropatriarcal” neomalthusiana, hasta ahora en gran parte de la vida de la mayor parte de los hombres  proletarios, pero pronto también viene a serlo en las mujeres.

     Esto es fácil de reconocer cuando ocurre a diez mil kilómetros de distancia, pero no es tan fácil de reconocerlo cuando ocurre aquí.

Neomalthusianismo y Política Anti Sexual

     Recordemos cuáles son los resultados sociales reales de la acunulación de capital toyotista y la legitimación en el proletariado de la política antisexual neomalthusiana:

A) la frecuencia de las relaciones sexuales se ha reducido en un 90% en los países capitalistas centrales desde 1998 (6).

B) La reproducción de los hombres menores de treinta años ha quedado reducida a uno de cada veinte hombres en el estado español (7),

C) el porcentaje de hombres que llega a los treinta años sin haber tenido relaciones sexuales con una mujer se ha doblado desde el 14% de 2008, al inicio de la crisis, al 28% en 2019 en los EEUU (8).

     Esto es el punto de partida en el inicio de la socialización robótica, pero no termina de dar una idea global de la magnitud real de la devastación de la sexualidad proletaria.

     Si analizamos una noticia publicada en El Economista sobre la encuesta de movimiento  de la población del INE que resume la tendencia a la erradicación de la reproducción sexual en los hombres menores de 30 años ( “Casi el 80% de mujeres de 25 a 29 años y más del 95% de hombres menores de 30 en España no tienen hijos”.) (9),  precisamente esto lo que se desprende:

  • Más del 95% de los hombres menores de 30 años en España no tiene hijos, pero desde 2004 a 2018 se han abortado 1.627.450 bebes embrionarios. Al menos la mitad de ellos corresponde a hijos de hombres de esas cohortes de edad.
  • Por esto, grosso modo, los 3.614.306 de varones menores de 30 años contabilizados por el INE a escala estatal se dividen en cuatro bloques:
    1. – Un bloque de 185.000 hombres que han tenido hijos y están vivos, el 5%.
    2. – Otro bloque, del 22%, compuesto por 800.000 hombres que sí han tenido hijos pero están muertos, fundamentalmente porque han sido abortados.
    3. – El tercer bloque se compone de los al menos un tercio de hombres sin procreación que no están teniendo relación sexual ninguna, el 33%, unos 1.200.000 – de los cuales quizás entre un 15 y un 20% al llegar a los 30 años no tiene ninguna relación sexual con una mujer, bloque que mayoritariamente no es gay u homoerótico, sin llegar todavía a ese 28% de los EEUU de incels y el muy posiblemente aún mayor porcentaje de asexuación involutanria y/o inducida masculina en Japón, panorama que es hacia donde nos dirigimos ahora colectivamente aquí -.
    4. – 1.429,306 hombres que no han tenido hijos y han tenido o tienen relaciones eróticas (sexo-esterilizadas) con mujeres, el 40%. Este bloque parece ser el que tiende a reducirse a medida que se despliega e intensifica la Socialización Robótica y aumenta la precariedad económica y laboral, mientras el tercer bloque aumenta.

     Parece, pues, que la Revolución Antisexual o Contrarrevolución Erótica, producto directo y resultado de la “revolución” neomalthusiana supuestamente sexual (10), o sea,  la Contrarrevolución Neomalthusiana 4.0, no está ocurriendo únicamente en Japón, ese país tecno-mítico, sitiado por Godzilla, en el que las relaciones sexuales y la procreación ecológica humana van siendo eliminadas del proletariado.

      Podemos ampliar esta panorámica con otro dato más; más del 17% de las parejas en el estado español son estériles (11), y la infertilidad va en aumento también por causas biológicas (12), esto se debe a la devastación de la ecología interna humana con cosas como vacunas, antibióticos, contaminación de calle y doméstica, abortivos químicos, malas condición de habitación, drogas, estrés, baja autoestima en general, y alimentos industriales con abundantes residuos tóxicos entre otras maravillas del capitalismo. Toda una nueva oportunidad de negocios biogenéticos y de prostitución reproductiva.

     Recordemos que desde que existe la sociedad de clases el principal cercamiento ha sido la sexualidad y la procreación. La producción de escasez material está relacionada muy directamente con la concentración de poder sexual y procreativo, generación tras generación. Cada vez de manera más intensa, desde hace 10.000 años las mujeres han elegido como parejas reproductivas crecientemente a los hombres con mayores medios de valor y propiedad y no los sin propiedad que físicamente más les atraían o siplemente a los que no disponian de propiedad. El método del abortismo es un caso extremo de esta selección decenal milenaria eugénesica de clase.

     La contradicción entre la biopolítica poligamista/monogamista en la especie, entre democracia y aristocracia, – fundada en el dinero y la propiedad privada – está en la base de los ciclos bélicos y expansivos imperiales de las formaciones sociales: Un periodo democrático rebasaba la capacidad de monogamista de reequilibrio de una sociedad del valor, que lanzaba Veras Sacrun, “Primaveras Sagradas”, de jóvenes sin sexualidad ni procreación a la conquista no solo de otros territorios sino también de las mujeres de otros poblaciones. Esto no era desde luego ningún mandato del El Patriarcado, sino un efecto del Imperialismo de la Sociedad de Clases.

      Hoy puede entreverse el final de la ciclicidad ‘periodo monogamista – periodo poligamista’, guerra expansiva y revolución igualitaria, debido al carácter de las tecnologías emergentes, pero no está resuelto el asunto de la sexualidad igualitaria: No porque pueda producirse placer erótico va a renunciarse a la prerrogativa de las personas, hombres y mujeres, a la sexualidad, o sea, a la procreación. Y esto requiere la socialización de los principales medios de producción y reproducción así como el desarrollo de las fuerzas productivas.

     Pero la lucha de clases prosigue. Y la pregunta aquí es, ya terminada la tarea de aniquilación de la procreación masculina proletaria con el neomalthusianismo 3.0, en ciernes del neomalthusianismo 4.0 ¿qué es lo siguiente? ¿la expropiación completa de la autonomía procreativa, o su intento, también a las mujeres proletarias? ¿cuáles vienen a ser las nuevas formas y técnicas de eugenesia o neoeugenesia que los malthusianos y las clases medias poshumanistas están cocinando en su darwinismo social camuflado de progresismo ?

     Lo primero que harán será presentarlo como progresivo, con campañas de propaganda presentadas como la opinión social, en otro mar de mentiras neomalthusiano y neoeugenésico de este nuevo nazifascismo que la oligarquia malthusiana, fracción dominante de la burguesía globo-oligopolista y sus cinturones sociales de apoyo, las clases medias capitalistas, están codificando para retroaccionar hacia las mismas relaciones sociales de producción capitalistas de siempre. Otra vez la reforma del hombre, de la humanidad proletaria, para impedir la revolución social. Por ante todo esto, al contrario de lo que nos han contado los neomalthusianos con sus corrupciones del lenguaje, precisamente lo que hace falta es una Revolución Sexual, que no está hecha, y que siendo uno de los pilares básicos de la Revolución Social refunde el monogamismo sexual no basado en el valor y la propiedad.


Notas

(I)      En Japón la introducción del aborto ha venido siendo una mezcla de malthusianismo y dominación masculina, fue prohibido por el Shogun en el siglo XIX, al parecer, pero su legalización se registra en 1928 bajo el fascismo en 1928, como medida puramente eugenésica, siguiendo la ola neomalthusiana que corría por el mundo tras el hackeo de la revolución rusa por parte de la burguesía liberal radical. En 1948, el aborto fue refundido en la Ley Eugenésica, de eliminación de sobrantes incluso con la escusa de problemas de desnutrición, que en 1953 se transformó en una Ley de Protección de la Maternidad, llegando a picos de más de un millón de abortos anuales durante la escalada de crecimiento y expansión de la acumulación de capital de los años 1950-1960 precisamente debido a esa ley. El Observatorio parlamentario de Chile informa de que:

 

(…) en 1948- la Ley de Protección Eugenésica que tenía como objetivo impedir la reproducción de personas con rasgos genéticos que ellos consideraban “defectuosos” como: el albinismo,  hemofilia, esquizofrenia y epilepsia.
Esta norma se modificó en 1996, cambiando el nombre a “Ley de protección de  maternidad” que  actualmente, consiste en efectuar el aborto en los siguientes casos: si el padre o la madre tiene una enfermedad transmisible al feto, si la madre ha sido víctima de violación y en el caso de dañar física o económicamente a la madre. La técnica se lleva a cabo con el consentimiento del padre, pero si el progenitor estuviera ausente basta sólo con la aprobación de la mujer. La tasa de aborto en Japón en la actualidad es de 677 abortos por 1000 niños nacidos al año.

 

No está en cuestión la existencia de alma o principio de subjetividad latente en el ser humano embrionario, aunque la religión sinthoista es animista y considera la existencia de espíritu o principio vital en las cosas inertes, ideología que permite socializar a los robots como seres animados y no meramente inertes. La esperanza de vida al nacer en 2018 de las mujeres fue de 87,32 años, mayor que la de los hombres que fue de 81,25 años. Como se sabe, la diferencia de esperanza de vida al nacer desagregada por clases entre hombre y mujeres es en realidad de 10 años en la clase explotada, en la clase dominante tiende a no haber diferencia en la esperanza de vida. La pirámide de la esperanza de vida por clases quedaría pues por término medio en hombres proletarios con empleo 65-68 años, mujeres proletarias 75-78. Hombres y mujeres burgueses 87-90 años. Y hombres sin empleo 55-55 y mujeres sin empleo 62-67. Pero como los niños que nacen son aquellos que “no dañan económicamente a la madre”, quienes más viven son precisamente quienes tienen más hijos, o simplemente tienen hijos. En suma, una clásica postal del régimen biopolítico neomalthusiano del capitalismo toyotista, que sin embargo se encuentra con el problema del decrecimiento en aceleración del proletariado interno. Esto se resuelve mediante la máxima robotización y automatización posibles del aparato productivo y la vida reproductiva.  Japón legalizó el aborto en 1949, pero hasta 1999 no dio luz verde a la píldora anticonceptiva. Probablemente esta preferencia por las otras modalidades de aborto todavía peores, proviene del interés en preservar el delicado equilibrio poligamismo-monogamismo cuya voladura en la correlación de fuerzas entre clases sociales no era posible todavía.  Actualmente las estadísticas oficiales hablan de trescientos mil abortos anuales, la poblaación ha entrado en decrecimiento acelerado y el foco de atención se está desplazando desde los bebes embrionarios “que poducen daño económico a la madre” hacia “los pensionistas” cuyo sistema de pensiones no es rentable en el modo de producción capitalista tardío. 

(II)Con el término de “sociedad occidentalizada” me refiero al desarrollo alcanzado en el último milenio en Europa y América de la autonomía personal del individuo medio en comparación con el resto del mundo, probablemente relacionado con la mayor difusión histórica de la pequeña propiedad particular sinérgica con la propiedad mancomunada de bosques y medios de producción, y en compleja dialéctica con el latifundio feudal y la concentración y expansión urbana y comercial burguesas.

RECURSOS CITADOS

(1) “Qué son los “hikikomori”, los cientos de miles de jóvenes que viven sin salir de sus cuartos.” Edd Gent BBC Future

https://www.bbc.com/mundo/vert-fut-47212332

(2) Los ‘Hombres Herbívoros’ del Japón también dejan muy baja la natalidad del país

https://es.blastingnews.com/sociedad/2015/05/los-hombres-herbivoros-del-japon-tambien-dejan-muy-baja-la-natalidad-del-pais-00401299.html

(3) Matrimonio sin sexo y adultos vírgenes: la apatía por las relaciones sexuales se dispara en Japón

https://actualidad.rt.com/actualidad/231116-falta-sexo-matrimonio-desinteres-relaciones-aumento-japon

(4Se dispara el número de matrimonios sin sexo en Japón

https://www.lavanguardia.com/internacional/20170214/4222301738/dispara-numero-matrimonios-sin-sexo-japon.html

(5) Cada vez más japoneses prefieren no tener pareja

https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2011/11/111128_ultnot_japon_pareja_aa

(6) PODCAST: Vienes Sociales, Gibraltar y poco sexo I En Tierra Hostil. Minuto 24

https://www.ivoox.com/vienes-sociales-gibraltar-poco-sexo-i-en-audios-mp3_rf_34144310_1.html

(7) Casi el 80% de mujeres de 25 a 29 años y más del 95% de hombres menores de 30 en España no tienen hijos.

https://www.eleconomista.es/economia/noticias/9812696/04/19/Casi-el-80-de-mujeres-de-25-a-29-anos-y-mas-del-95-de-hombres-menores-de-30-en-Espana-no-tienen-hijos.html

(8) PODCAST: “El big data y las webs de citas”. Colectivo Burbuja – Economía Directa

https://www.ivoox.com/big-data-webs-citas-audios-mp3_rf_34186426_1.html

(9) Casi el 80% de mujeres de 25 a 29 años y más del 95% de hombres menores de 30 en España no tienen hijos

https://www.eleconomista.es/economia/noticias/9812696/04/19/Casi-el-80-de-mujeres-de-25-a-29-anos-y-mas-del-95-de-hombres-menores-de-30-en-Espana-no-tienen-hijos.html

(10) La Revolución ‘Antisexual’ sacude Japón

https://actualidad.rt.com/actualidad/232498-revolucion-antisexual-sacude-japon

(11) Aumenta la infertilidad en España (y las técnicas para combatirla)

https://www.diariosur.es/sociedad/salud/aumenta-infertilidad-espana-20190116121213-nt.html

(12) Vacunas, Virus y Bacterias. Una charla magistral con Enrique Costa Vercher

https://www.youtube.com/watch?v=kRx-zvtak6U

(13) “El confinamiento lleva los suicidios en Japón a un mínimo histórico. Es la primera causa de muerte para los varones nipones de entre 20 y 44 años”

https://elpais.com/internacional/2020/06/10/mundo_global/1591807671_654460.html

(14) Acerca del bluf sobre que Marx avaló la idea de que las mujeres constituyen una clase social

https://irteen.net/el-bluf-de-que-marx-dijo-que-las-mujeres-constituyen-una-clase-social/

(15) “El proceso de disminución del salario mínimo proletario y la masificación del abortismo. Génesis, historia y perspectivas.” Por Karlos García-Salmones

https://irteen.net/el-caracter-masivo-del-abortismo/

(16) PODCAST: Tinder.” Por Jordi Llatzer.29/08/2020

https://www.ivoox.com/tinder-audios-mp3_rf_55826965_1.html

(17) PODCAST: La economía del sexo.” Por Jordi Llatzer.21/08/2020

https://www.ivoox.com/economia-del-sexo-audios-mp3_rf_55508509_1.html


Primera Edición: 2 Jul 2020

Post Comment

*

code