La operación del inventado y difusión de un transgenerismo “marxista” está financiada por los capitalistas tecnomalthusianos

La persona trans burguesa de la imagen es Lili Wachoswky, coautora del guión de Matrix cuando todavía no había hecho la transición de rol de género de hombre soltero sin hijos a mujer soltera sin hijos. Como vemos, Planned Parenthood, una organización ultraimperialista militarista neomalthusiana de promoción global del abortismo, le patrocina.  ¿Cuánto de interesada está Planned Parenthood en divulgar posiciones marxistas? Simplemente nada.

¿Y Marx? ¿Cuánto de interesado estaba en el malthusianismo, finalmente el núcleo político y teórico original del que sale el neomalthusianismo que ha sido la ideología dominante en el medio siglo anterior y del que está saliendo ahora una nueva forma tecnomalthusiana de la vieja ideología malthusiana? Marx fue el principal opositor político y teorico al malthusianismo de su tiempo, ideología a la que consideraba “una declaración de guerra al proletariado”.

¿Qué es el marxismo?

Aclaro primeramente que el marxismo es la crítica dialéctica materialista, incluso a la crítica dialéctica materialista, con un elemento subjetivo; la aplicación de las herramientas de esa crítica se hace para anular y suprimir la relación social de capital que crea al proletariado. Subsecuentemente, el marxismo es útil para abreviar y no alejar en el tiempo la concreción histórica de la siguiente fase superior del desarrollo, o, lo que es lo mismo, la Sociedad de Productores Libres Asociados, la fase del desarrollo histórico de la sociedad sin clases sociales, o sociedad comunista.

Este es el único elemento subjetivo del marxismo, y hay que ser muy cuidadosos a la hora de añadir al marxismo la idea de transgenerismo, porque no es lo mismo añadir al materialismo dialéctico la ideología de “el género” que al marxismo, pues el riesgo inherente a esta operación es estar suplantando la subjetividad marxista o proletaria con otras subjetividades incluso propias de la dominación de clase.

En la ideología gramsciana hoy ampliamente difundida por el reformismo, se inventan un marxismo cultural que lucha por la hegemonía cultural para tomar el poder del estado e iniciar una ola de reformas revolucionarias radicales, pero el problema que aquí es escamoteado es que estamos ante un leninismo, que fracasó en el desmantelamiento de las clases y del estado mismo por medio de la acción de un funcionariado socialista que se había de autodesmantelar tras conquistar el poder del estado y no lo ha hecho en ninguno de los países en que, a lo largo de un siglo, lo ha conseguido.

Esto es doblemente grave después de la experiencia del estatismo marxista-leninista en la URSS, que ni siquiera con el empujón revolucionario de la lucha de clases en la época de Stalin pudo ser revertido por el proletariado y que, después del golpe de estado socialdemócrata burgués en 1953, resultó en una estatalización intensiva y totalizante sin superación de la ley del valor, pero combinadas a la reproducción de la burguesía rusa a través del funcionariado soviético.

Por todo esto, hay que estar totalmente alertas a estas nuevas presentaciones del marxismo como aquello que no es, por ejemplo, una política de las identidades, liberadora de los animales y la naturaleza atribulada por los humanos, abogada de las mujeres siempre oprimidas por los hombres, heroína de las identidades transgénero oprimidas y toda la retahíla de sandeces que los socialdemócratas nos sueltan un día tras otro mientras la población proletaria sigue en explotación y marginación ascendentes, sirviendo en completa alienación como combustible humano de la acumulación de capital.

A) La política de las identidades toma la forma por el contenido, pero no arbitrariamente. El funcionariado socialdemócrata con esa política no busca organizar a la clase sino gestionar el descontento y los malestares, y una vez sus intereses de reproducción de fracción de clase así lo aconsejan, incluso de producir descontento y malestar identitario para poder ejercer de clase intermediadora. Por supuesto, esta política no tiene nada que ver con el marxismo e incluso puede demostrarse que es su negación burguesa pleniparcial.

B) El marxismo no es la teoría política de la construcción de un estado socialista sino, más bien, de la disolución de la forma estado… incluido el estado socialista. Ni tiene su epicentro político en el campo de los contenidos culturales subjetivos, pues cambiados estos de manera radical puede no obstante, como es obvio y está ya probado, seguir reproduciéndose la relación de capital y la ley del valor incluso con mayor intensidad.

Valgan estas pocas líneas para que el lector se ubique en el lugar teórico marxista en que se hace esta crítica marxista al supuesto marxismo de género que hoy medios burgueses como anglobrahmanico El Guardia, en la esfera anglófona, o sus seguidistas de clases medias, como El Odio, en la órbita hispano-americana, están lanzando sin ni siquiera permitir realizar críticas en forma de comentarios en sus lugares telemáticos.

¿En qué lugar de estos choques entre clases se ubica la entrevista a Butler? Veámoslo:

Jugosas “donaciones”

CITA: El Guardia&El Odio

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x Jules Gleeson / Judith Butler

Entrevista con la feminista marxista Judith Butler :: “Necesitamos saber contra qué estamos luchando y por qué, y mantener ese enfoque”

Judith Butler, la autora del innovador libro ‘Gender Trouble’ dice que no debería sorprendernos que la categoría de mujer se expanda para incluir a las mujeres trans. La entrevistó para The Guardian la historiadora queer Jules Gleeson, coeditora de Transgender Marxism.

 

Me referiré en lo adelante como señora y no señore a Butler, puesto que ella misma se presenta con nombre de mujer, Judith.

Pues bien, la señora Butler participa en la operación de enlazado y vinculación del feminismo y el marxismo con el generismo tecnomalthusiano que, sin embargo, es, más allá de las individualidades que la impulsan, lógica y esperable a tenor de las necesidades de desarrollo del capital industrial biotecnológico y biodigital, y las necesidades de legitimación política que necesita.

En este sentido, es completamente increíble el invento del transgenerismo “marxista”, en clave tecnomalthusiana, que se lanzaron a difundir en septiembre de este 2020 El Guardia, principal vocero tecnomalthusiano en el mundo, y los reformistas profesionales de Sinpermiso.info y El Odio.org, toda vez que el gran capital biofarmaceútico, y los titanes digitales, junto a los grandes financieros quebrados, son los propietarios de El Guardia ¿cómo es posible que las fracciones de clase mas beligerantes contra el proletariado mundial sean precisamente las que estuvieran interesadas en dar armas teóricas al proletariado mundial?

Ocurre que el marxismo es esencialmente, el arma praxística, práctica y teórica del proletariado, pero magazines reformistas como El Odio pretenden hacernos creer que no saben esto, que creen que The Guardian nos va a traer un transgenerismo marxista para nuestra liberación. Perdón pero no, presentar a Butler como aportante feminista marxista es, más que una impostura, una clara agresión al proletariado internacional, incluyendo a la fracción que sobrevive y es explotada y cosificada en Baskonia.

Pero es que, aunque la ultraizquierda profesional del espectaculo y los reformistas profesionales finjan desconocer estas jugosas financiaciones, es la misma Butler la que reconoce haber recibido tres becas para ayudarla a redactar su tan difundido texto titulado Gender Trouble; una anual del American Council of Learned Societies en 1987 (he comprobado que esa organización da becas de hasta 70.000 dólares anuales en la actualidad, sin contar dietas), y al año siguiente el Instituto (privado) de Estudios Avanzados de Princeton, le proporcionó vivienda y otra beca para ayudarla a editar su ensayo. Pero, además, Judith se vio beneficiada en ese mismo año con otra beca más, de la Universidad George Washington.

Por supuesto, esto contrasta con Marx en camisón ante su casa desahuciado con su familia por no poder pagar el alquiler.

Lo que se entiende de todo esto es que a Judith le daban todo ese dinero a cambio de que generará el marco crítico de la oligarquía tecnomalthusiana, por aquel entonces neomalthusiana, para la formación de estatus procreativos susceptibles de superar las limitaciones que ponen los estatus reproductivos natalistas en el proletariado a la expansión del capital erótico – y de toda laya – sobre ejes malthusianos.

Y exactamente por eso mismo es por lo que el anglobrahmanico El Guardia, uno de los principales portavoces globales de la oligarquía tecnomalthusiana, prosigue a día de hoy difundiendo estas chaladuras de que la política de las identidades, también en su ramal “queer” burgués, sería “marxismo”.

Una tecnomalthusiana oligarca académica

Finalmente, a Judith, por sus aportaciones a la oligarquía globo-oligopolista y al tecnomalthusianismo, por supuesto que, además de becas, salarios y regalias, le han dado suculentos premios, pero, como puede comprobarse en Wikipedia, no de cualquier manera:

Lista de principales premios otorgados por el establishment capitalista tecnomalthusiano a Judith Butler.

  • Beca Guggenheim (1999)
  • Beca Laurance S. Rockefeller (2001)
  • Premio Brudner a la Trayectoria por la Universidad de Yale (2004)
  • Elegida miembro de la Sociedad Filosófica Estadounidense (2007)
  • Premio Andrew Mellon por su erudición en humanidades (2008)
  • Subvenciones de la Fundación Ford y el Consejo Estadounidense sobre la Educación (2008-2009)
  • Nombrada uno de los 25 visionarios que están cambiando su mundo por Utne Reader (2010)
  • Premio Theodor W. Adorno (2012)
  • Doctorado en letras honoris causa por la Universidad McGill (2013)
  • Doctorado en letras honoris causa por la Universidad de Saint Andrews (2013)
  • Doctorado en letras honoris causa por la Universidad de Friburgo (2014)
  • Nombrada uno de los 11 principales íconos judíos gays y lesbianas por PinkNews (2014)
  • Doctorado honoris causa por la Universidad de Buenos Aires (2015)
  • Doctorado honoris causa por la Universidad de Costa Rica (2015)
  • Elegida miembro correspondiente de la Academia Británica (2015)
  • Doctorado honoris causa por la Universidad de Guadalajara (2018)
  • Doctorado en letras honoris causa por la Universidad de Belgrado (2018)
  • Doctorado honoris causa por la Universidad de Chile (2019)
  • Elegida miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias (2019)
  • Doctorado honoris causa por la Universidad Veracruzana (2021)

¿Es que no queda claro que la oligarca académica Judith Buler forma parte del establishment mundial tecnomalthusiano, y le están financiado los principales capitalistas globo-oligopolistas del mundo para que siembre confusión en el proletariado internacional sobre lo que significa oponerse realmente al capital?


TRANSGENERISMO TECNOMALTHUSIANO Y MARXISMO

Un análisis espartaquista del papel del transgenerismo “queer” de Judith Butler en la revolución burguesa robotizadora biodigital

Índice

Contexto crítico

Introducción:

Un capitalismo tecnomalthusiano luchando contra el colapso.

1) La operación del inventado y propagación de un transgenerismo “marxista” “queer” está financiada por los capitalistas tecnomalthusianos

2) La operación de truncado del universal mujer en Gender Trouble por parte de Judith Butler


CONTEXTO CRÍTICO:

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